La Macarena aclara el origen de las vallas en Alcázares y explica su decisión de acercar a la Virgen a los fieles

La corporación desvincula el acotamiento de cualquier medida municipal o policial

La Hermandad de la Macarena ha salido al paso de las interpretaciones surgidas en torno al dispositivo instalado en la calle Alcázares durante la pasada Madrugá, subrayando que “las vallas ubicadas en la calle Alcázares no han sido dispuestas por el Ayuntamiento de Sevilla ni por los cuerpos de seguridad”. Con esta afirmación, la corporación pretende despejar cualquier duda sobre la autoría de un acotamiento que generó zozobra entre numerosos asistentes.

Según ha precisado la propia hermandad, “dicho acotamiento en una parte de la calle Alcázares responde exclusivamente a una iniciativa de la Hermandad”, enmarcada en la necesidad de garantizar el correcto desarrollo de su estación de penitencia. En concreto, la medida obedecía a “facilitar la organización y la salida de los nazarenos del Colegio San Francisco de Paula”, punto clave en la logística del cortejo. Al parecer el objetivo era que los nazarenos pudieran usar los servicios del centro escolar.

Una decisión sobre la marcha ante la multitud congregada

No obstante, el desarrollo de la jornada obligó a la corporación a adoptar una determinación que acabaría convirtiéndose en uno de los momentos más comentados de la Madrugá. Ante la notable concentración de público en la zona, la hermandad explica que “tras comprobar la gran afluencia de fieles, hermanos y devotos congregados en las inmediaciones de la zona acotada”, se optó por modificar la disposición inicial.

De este modo, y de manera voluntaria, se decidió “acercar el paso de la Santísima Virgen de la Esperanza a las vallas”, un gesto que permitió reducir la distancia entre la imagen y quienes aguardaban tras el perímetro delimitado.

Un gesto que buscó devolver la cercanía al pueblo

La hermandad subraya que esta decisión tuvo como finalidad que “todo su pueblo pudiera disfrutar de su cercanía”, en un contexto marcado por las restricciones de espacio. La escena, cargada de simbolismo, fue interpretada por muchos como un intento de restablecer, aunque fuera de forma puntual, el vínculo directo entre la Virgen y sus devotos.

Con esta aclaración, la corporación pretende no solo precisar el origen de las vallas, sino también poner en valor una actuación que, nacida de la circunstancia, terminó generando uno de los instantes más emotivos de la noche.