¿Sobra tarde de Jueves Santo en Córdoba o falta Madrugá?
La Semana Santa de Córdoba tiene certidumbres e incertidumbres y, dentro de esa difusa línea entre la certeza y la duda, de lo que no cabe esta última es del bajón de público que se produce a partir del Jueves Santo. Solo había que intentar ver a La Paz el Miércoles Santo y cualquier cofradía al día siguiente.
El número de personas disminuyó considerablemente y, entre las variables o causas, los horarios no parecen tener nada que ver, pues el Jueves Santo es una jornada cada vez más temprana.
Para muestra un botón, o una hermandad, la del Nazareno, que inicia su estación de penitencia a las cinco de la tarde. Horario más taurino que cofrade, imagínenlo en cualquier localidad de la provincia, donde salen en su mayoría al amanecer del Viernes Santo.
A ello hay que sumar que el cortejo de la cofradía hospitalaria es discreto. Pero no es solo esto, pues al día le harían falta muchas más cosas, aunque da miedo pensarlas con la perspectiva de los cambios de este 2026, donde el Huerto pasó a ser segunda el Domingo de Ramos para verla pasar por la puerta de su casa y seguir con la procesión. O lo que se verá hoy con el Sepulcro abriendo la carrera oficial.
En el otro lado de la balanza fue para celebrar el cambio de paradigma de La Caridad. Sin el espectáculo legionario la cofradía gana enteros, en la música y en el disfrute de una hermandad con un peso patrimonial de categoría.
En ese aumento del nivel está el Caído, cuyo avance está ahí y, para muestra, la estética del palio y la disposición en general de la corporación de San Cayetano.
Puede que al Jueves Santo le falte alguna cofradía que anime el día, más que a la Madrugada, pues esta sí que parece no tener otra solución que seguir viendo a la Buena Muerte, que es un disfrute, pero que no se antoja que con tres o cuatro hermandades más fuera a ser ni siquiera Jerez o algún municipio cordobés al amanecer del Viernes Santo.





