La Macarena cede la túnica malva y plata para el Vía Crucis Penitencial de Dos Hermanas presidido por el Señor de la Humildad en Getsemaní

La Hermandad de la Macarena ha informado a sus hermanos de que la Junta de Gobierno, reunida en Cabildo de Oficiales, ha aprobado el préstamo de la túnica malva y plata estrenada en 2015 y realizada por el Taller de Bordados Santa Clara. La decisión, adoptada en el ámbito ordinario de gobierno de la corporación, reviste un marcado significado patrimonial y fraterno, al tratarse de una de las piezas textiles más reconocibles del ajuar contemporáneo de la hermandad sevillana.

La túnica será vestida por la imagen de Nuestro Padre Jesús de la Humildad en Getsemaní, titular de la Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de la Humildad en Getsemaní, Nuestra Señora del Pilar en su Mayor Dolor y Gloria y Santiago Apóstol, radicada en Montequinto, con motivo del Vía Crucis Penitencial de Dos Hermanas. Este acto tendrá lugar el sábado 21 de febrero y estará presidido por la citada imagen, que recorrerá por primera vez las calles del centro de la localidad nazarena, encabezando el rezo público que organiza anualmente el Consejo de Hermandades y Cofradías de Dos Hermanas.

La dimensión histórica del acontecimiento se ve subrayada por el hecho de que el ejercicio penitencial discurrirá por el casco central del municipio, incorporando así un nuevo marco urbano a una convocatoria que forma parte del calendario devocional de la ciudad. La presencia del Señor de la Humildad en Getsemaní, revestido con la túnica malva y plata, aportará al Vía Crucis un acento estético y simbólico que enlaza tradición, arte textil y espiritualidad penitencial.

Con carácter previo, la imagen lucirá la citada túnica durante la Misa y el posterior Besapiés que se celebrarán el viernes 20 de febrero en la Capilla del Gran Poder de Dos Hermanas. Estos cultos preparatorios constituirán el marco inmediato en el que los fieles podrán contemplar la pieza bordada antes de que presida el rezo del ejercicio penitencial en la jornada siguiente.

El acuerdo adoptado por la corporación macarena pone de relieve no solo la proyección patrimonial de una obra estrenada en 2015, sino también la vocación de colaboración entre hermandades, en un gesto que trasciende lo meramente material para convertirse en signo de comunión cofrade. La cesión de la túnica malva y plata se integra así en un acontecimiento que conjuga oración pública, solemnidad litúrgica y fraternidad entre corporaciones, reforzando los lazos que articulan la vida devocional de la provincia.