Horas antes de ser recibido en el Paseo de la Castellana por abucheos e insultos proferidos por buena parte del público asistente a la parada militar celebrada en homenaje de la fiesta Nacional, que ha estado presidida por su Majestad el Rey Felipe VI, el presidente del Gobierno Pedro Sánchez, tirando de postureo, ha publicado un mensaje en la conocida de red social Twitter para felicitar a los españoles en esta jornada que sus socios de gobierno y algunos de sus propios ministros repudian.
Con ser curioso, lo más llamativo, no obstante, al menos en lo que nos ocupa como medio de comunicación de índole cofrade ha sido que el mensaje ha venido acompañado de un vídeo que pretende reflejar la riqueza derivada de la diversidad de España y que, tirando de tópicos, muestra por unos instantes escenas de muy diversa índole, entre ellas fiestas populares y monumentos.
Entre estos monumentos se encuentra la torre de la Mezquita Catedral de Córdoba, monumento que el partido al que Sánchez pertenece siempre ha pretendido expropiar, no digamos sus socios de gobierno, y la Virgen de la Esperanza Macarena entronizada en su paso de palio por las calles de Sevilla. Dos imágenes llamativas porque representan la España de la que tanto reniegan precisamente quienes sustentan a Sánchez en el gobierno pero que forma parte indisoluble de la realidad de un país heterogéneo y grande.





