Advertisements
Málaga, Pentagrama, Sevilla

La marcha de cornetas y tambores más emblemática cumple tres cuartos de siglo

De todos es sabido que si la Semana Santa tiene un himno oficioso es la marcha «Amarguras», compuesta por Font de Anta, una pieza que, como se viene repitiendo hasta a saciedad cumple un siglo de vida. Sin embargo, no deja de ser cierto que se trata de una marcha compuesta exclusivamente para banda de música, un género que prácticamente era el único hasta que surgieron otras corrientes musicales, como las cornetas y tambores, nacidas en Málaga, y las agrupaciones musicales, nacidas en Arahal y Eritaña.

Curiosamente, también en el año 2019 se cumplen 75 años desde que se compusiera el que, en opinión de muchos, es otro de los himnos de la Semana Santa, en este caso brotado del estilo de las cornetas y tambores. El músico militar linarense Alberto Escámez escribía en el año 1944 la partitura de la marcha «Cristo del Amor», dedicada al titular cristífero de la Hermandad del Amor y Caridad de Málaga capital, e interpretada por la legendaria Banda de Cornetas y Tambores del Real Cuerpo de Bomberos de la capital de la Costa del Sol, considerada Madre y Maestra del estilo.

Todo ello conviene recordarlo, puesto que aún hay quien trata de apropiarse tanto del género de la corneta y el tambor como de marchas como «Cristo del Amor», cuando resulta más que evidente que la semilla de ambas brotaron en la ciudad malagueña, y luego con el paso de las décadas el estilo se diversificó hasta llegar al modo en que se concibe actualmente, pese a que queden bandas que aún mantienen la pureza de la Banda de los Bomberos.

Desde aquel entonces, esta marcha, así como otras de Escámez, se popularizaron y se convirtieron en cimiento invencible del género de la corneta y el tambor. Tanto es así que en la actualidad resulta prácticamente imposible encontrar una banda de cornetas que no posea, al menos, media decena de marchas de Escámez y la Banda de los Bomberos, y, por supuesto, «Cristo del Amor» es una fija en el repertorio de cualquier banda del género.

Estamos, por tanto, ante una marcha procesional que ha vencido al paso de los años y cuya melodía se ha convertido, por merecimiento propio, en todo un himno de nuestra Semana Santa, y en una composición que suena en cada rincón de nuestra geografía al paso de las Hermandades en sus desfiles procesionales. Tres cuartos de siglo que ha deparado infinitud de momentos cargados de arraigo popular de la mano de la excelsa obra de Escámez, todo un símbolo de nuestro sentir católico y cofrade a través de la música.

Advertisements

Suscríbete

Introduce tu correo electrónico para recibir todas las novedades. 


Powered by WordPress Popup

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para más información. ACEPTAR
Aviso de cookies