El humedal de Doñana presenta en la actualidad una inundación prácticamente completa, una situación que no se producía con esta intensidad desde el ciclo hidrológico 2009-2010. La acumulación de precipitaciones durante el presente año hidrológico ha propiciado un escenario excepcional, con registros que evidencian un periodo especialmente favorable para la recuperación hídrica del espacio protegido.
Una imagen captada el pasado 14 de febrero por el satélite Sentinel-2 muestra la marisma cubierta de agua casi en su totalidad, quedando al descubierto únicamente las vetas de mayor altitud. La instantánea, difundida por el Espacio Natural de Doñana a través de sus perfiles oficiales, confirma el alcance de una inundación que afecta de manera generalizada a este ecosistema emblemático.
Registros pluviométricos sin precedentes en más de una década
La Estación Agroclimática del Ifapa situada al norte de El Rocío ha contabilizado ya 582 litros por metro cuadrado, una cifra que no se alcanzaba desde el ciclo 2009-2010. Este dato consolida el carácter “positivo” del actual año hidrológico para el parque natural, tras varios ejercicios marcados por la escasez de lluvias.
En paralelo, la estación de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir en Matalascañas ha recogido, desde el inicio del ciclo, 450 litros por metro cuadrado, lo que supone aproximadamente 120 litros por encima de la media histórica para estas fechas. Esta sucesión de borrascas ha generado aportes constantes a los cauces que vierten hacia la marisma, cuyos caudales alcanzan actualmente niveles máximos.
Lagunas rebosantes y salinas anegadas
La imagen satelital revela con claridad el rosario de lagunas temporales y el sistema de Santa Olalla con abundante presencia de agua. Del mismo modo, las marismas de Sanlúcar de Barrameda, en la provincia de Cádiz, aparecen completamente anegadas, al igual que las explotaciones salineras de la zona.
En determinados puntos, fuera de los cauces principales, la lámina de agua alcanza los 90 centímetros de profundidad, reflejo de la magnitud del episodio hídrico. Desde el Espacio Natural de Doñana se confía en que esta situación constituya el preludio de una primavera especialmente favorable desde el punto de vista ecológico.
Impacto ecológico: oportunidad y adaptación
El comportamiento del ecosistema ante este escenario resulta diverso. Para aves acuáticas, peces, anfibios e innumerables insectos, la abundancia de agua representa una oportunidad de reproducción y expansión tras años de limitaciones hídricas. En cambio, para parte de la fauna terrestre, las inundaciones implican episodios de estrés y desplazamiento temporal, aunque a medio plazo también se traducirán en mayor disponibilidad de alimento y mejores condiciones reproductivas.
Tras varios inviernos de marcada sequía, Doñana se llena de agua como no lo hacía “desde hacía muchos años”, configurando un panorama que devuelve al gran humedal andaluz una estampa de plenitud hídrica que no se observaba desde hace más de una década.




