La Merced de San Gregorio como nunca la has visto

La Comunidad de Padres Mercedarios de la Orden de la Merced de Sevilla, con motivo del Año Jubilar de la Merced, ha tenido a bien editar una pintura a modo de cartel y recordatorio de tal efeméride. Se trata de una pintura digital que, además, ha servido para anunciar los cultos a su Patrona y Protectora.

El propio autor de la obra, José Manuel García Rodríguez, describe la obra explicando que la ilustración se dispone en formato vertical, buscando una composición fundamentada en la sección áurea, signo de la perfección, y por lo tanto de Dios. (Atendiendo a lo expresado por el teólogo Luca Pacioli en 1590). En base a ello se ha dispuesto el bello rostro de la Virgen de la Merced, quedando los ojos de imagen en el punto exacto de la divina proporción, expresando de esa manera el exquisito cuidado que la Santísima Virgen tiene de cada uno de sus hijos.

La representación de la faz, dispuesta sobre un fondo empolvado, tiene unas líneas simples e ingenuas, que permiten reconocer las facciones más personales de la talla, evitando cargar el dibujo y evadir al espectador de la contemplación del rostro cargado de ternura y misericordia de la Virgen, llamando así a seguir su ejemplo. Alrededor de la Madonna, como si la adoraran, se disponen los principales nombres de los santos que a lo largo de estos ocho siglos ha dado la Orden de la Merced, además de acompañarlos los carismas mercedarios como son el Amor, la Caridad, la Misericordia, la Esperanza, etc. en favor de la libertad y salvación del Ser Humano. Cierra la composición, a modo de escudo dispuesto en el hábito, el logo del Jubileo de la Merced, sobre la advocación de la Virgen.

El autor subraya que, desde el momento en el que le fue encargada la obra tuvo clara su intención: tratar el retrato de la imagen desde un punto de vista moderno, pues si los mercedarios han llegado hasta nuestros días cumpliendo la labor que les encomendó su fundador, es precisamente, porque han sabido adaptarse a cada tiempo que les ha tocado vivir, predicando el Evangelio con un ejemplo actualizado para cada momento. Es decir, expresar desde un punto de vista plástico que la Orden de la Bienaventurada Virgen de la Merced sigue viva tras 800 años, y con ganas de seguir trabajando por un mundo más justo con el prójimo.