Con la llegada de las últimas semanas del curso cofrade, muchas hermandades aprovechan este periodo de transición para definir aspectos clave de su estación de penitencia, de cara al próximo ciclo de la Semana Santa. Entre las decisiones que deben tomarse en estos días se encuentran la designación de los capataces que habrán de dirigir a las cuadrillas de costaleros, así como la elección de las formaciones musicales que acompañarán el discurrir procesional de sus titulares, contribuyendo así a la expresión pública de fe que inunda las calles de Andalucía cada primavera.
En este contexto, la Hermandad de la Merced de Córdoba ha hecho oficial el nombramiento de sus capataces para la jornada del Lunes Santo de 2026, reafirmando su plena confianza en quienes vienen desempeñando esta responsabilidad en los últimos años. Raúl Casares Zafra continuará al frente de la cuadrilla de hermanos costaleros del paso de misterio de Nuestro Padre Jesús Humilde en la Coronación de Espinas, mientras que Alfonso Casero López e Ismael Brenes Troya volverán a asumir el mando del paso de palio de Nuestra Madre y Señora Santa María de la Merced.
Esta renovación supone una clara apuesta por la estabilidad y la continuidad, en consonancia con el principio no escrito —pero ineludible— que sostiene que lo que funciona no debe tocarse. Con ello, la Junta de Gobierno no solo reconoce el excelente trabajo realizado por sus capataces en los últimos años, sino que también reitera la confianza mutua que ha cimentado una relación marcada por el compromiso, la responsabilidad y el buen hacer.
La decisión viene a confirmar que la vocación de permanencia con la que nacieron estos nombramientos iniciales no fue un mero gesto puntual, sino una apuesta firme y reflexiva por un modelo de dirección que ha sabido conjugar tradición, orden y ejemplaridad en uno de los aspectos más visibles y delicados de la estación de penitencia.





