La profusión floral es muy abundante, en una obra que, una vez bordada, generará un importante impacto visual
La Hermandad del Rocío de Málaga acaba de dar a conocer la que será una pieza de referencia para su titular cristífero. Se trata del diseño de una túnica para el Señor de los Pasos, que se ha encargado con motivo del 50 aniversario de la bendición de la imagen.
La factura del dibujo corresponde a uno de los grandes diseñadores actuales, Curro Claros, quien además es hermano y asesor artístico de la cofradía. Y, para su hermandad, Claros ha ideado una auténtica joya en forma de túnica en la que prima el estilo barroco.
La presentación, como ha informado la corporación de la Costa del Sol, tuvo lugar en la iglesia de San Lázaro, tras la eucaristía del primer día del triduo a la Virgen del Rocío. El hermano mayor, Rafael López Taza, fue el encargado de exponer los detalles de la obra, una pieza bordada que destaca por su impresionante riqueza artística y su profundo simbolismo devocional.
La túnica
La profusión floral es muy abundante, en una obra que, una vez bordada, generará un importante impacto visual, gracias a la riqueza ornamental que presenta y los continuos movimientos y volúmenes que, unidos a la simetría de la parte central de la túnica favorece la armonía visual, generando una composición orgánica y estilizada que otorga al conjunto un sentido de movimiento y profundidad.
Una característica singular
A ello hay que sumar que la pieza mantiene la cola, tan característica del Nazareno de los Pasos. En su base destaca el símbolo central de la obra, las Tres Cruces del Calvario, un emblema que “no solo remite a la advocación del Nazareno, sino que también enlaza con la historia y heráldica de la hermandad, donde este motivo aparece repetidamente en clara evocación al Gólgota”.

Asimismo, dichas cruces “también forman parte del logotipo diseñado para la celebración del L Aniversario del Señor de los Pasos”, y “se presentan enmarcadas por un motivo vegetal que parece emerger del mismo sufrimiento de la Pasión, integrando lo natural con lo sagrado. En este concepto, el Calvario no es solo un escenario físico, sino una dimensión espiritual, un eje central sobre el cual se articula el mensaje catequético de esta túnica”.





