La Junta de Gobierno de la Hermandad de la Merced, reunida en la noche de este jueves, se ha decantado por la opción más lógica para solventar el obstáculo provocado por unas obras de Emacsa que se encuentran en la confluencia de la Avenida Almogávares con Virgen de Linares, lo que impide el transcurrir del cortejo por ese punto, de regreso a su templo, tal y como estaba previsto y comunicado al Ayuntamiento de Córdoba, como adelantamos el pasado martes en Gente de Paz.
Un hándicap que propició que la hermandad presidida por Antonio Ruf transmitiese su preocupación a la Agrupación de Cofradías de Córdoba, para que el máximo órgano de representación de las cofradías cordobesas hiciera lo propio con el Ayuntamiento de la ciudad y obtener adecuada respuesta en aras de conocer si la obra, que estaba previsto que concluyese a mediados de esta semana y cuyo desarrollo se ha visto afectado por las lluvias acontecidas en las últimas semanas, entre otros factores, estaría concluida con vistas al próximo Lunes Santo o, en su defecto buscar posibles.
Tal y como el propio Antonio Ruf precisó a esta redacción este jueves, la corporación del Lunes Santo no ha recibido ninguna respuesta por parte del Ayuntamiento de Córdoba ni de la Agrupación de Cofradías. Por ello, la propia hermandad, contactó con la empresa encargada de las obras, Emacsa, que confirmó al hermano mayor que estas obras no estarán listas para Semana Santa.
A la vista de esta confirmación, la Junta de Gobierno de la hermandad se reunió en la noche de este jueves para valorar diversas alternativas decantándose por regresar por Agrupación Córdoba, opción que ya apuntábamos como la más probable, en la medida en que cualquier otra hubiese implicado utilizar la Ronda del Marrubial que también está afectada por unas obras que se están desarrollando en la vía desde hace meses. Pese a que la cofradía transitará por este enclave a la ida de Carrera Oficial, el equipo de gobierno ha considerado que no era necesario volver a hacerlo a la vuelta evitando además dar un rodeo que se ha considerado innecesario. Por tanto, el cortejo retornará a San Antonio de Padua por el camino más directo, suprimiendo Héroes de Chernóbil, San Juan de la Cruz y Virgen de Linares, siendo sustituidas por Ollerías y la mencionada Agrupación Córdoba.
Si bien la diligencia y buen hacer evidenciada por la junta que preside Ruf ha permitido solventar la contingencia con tiempo suficiente para advertir a los organismos competentes encargados de la seguridad y control del tráfico, cabe preguntarse, por qué el Ayuntamiento de Córdoba no ha avisado de la contingencia y ha previsto una solución provocada por una empresa pública, pese a disponer desde hace tiempo los itinerarios por los que debía discurrir la corporación y ha debido ser la propia hermandad la que se ocupe de buscar una alternativa, excediendo sus obligaciones en aras de preservar la seguridad, en lo que ha supuesto una manifiesta dejación de funciones por parte de los organismos pertinentes. Una circunstancia que, a estas alturas, no extraña a nadie, pese a que resulte necesario ponerlo de manifiesto.





