La Milagrosa presenta el proyecto de la nueva corona para María Santísima del Rosario

La Hermandad de la Milagrosa ha dado a conocer en la mañana de hoy el proyecto de la futura corona destinada a María Santísima del Rosario, obra del orfebre malagueño Curro Claros. La iniciativa responde a la necesidad de dotar a la dolorosa de una presea de mayores dimensiones, acorde a la proporción de la imagen y a la prestancia de su paso procesional. El diseño, que fue aprobado por unanimidad en el cabildo de oficiales celebrado el pasado 2 de septiembre, se erige como una aportación significativa al patrimonio de la corporación.

Una creación inspirada en el arte otomano

El proyecto se distingue por su clara inspiración en la ornamentación otomana, lo que se traduce en un empleo generoso de pedrería de vivos colores y elementos de metal esmaltado, recurso que otorga al conjunto un resplandor exótico y refinado. La estructura de la corona se concibe de forma circular y majestuosa, donde el oro se combina con piedras verdes, moradas, azules, granates y perlas de río blancas, generando un juego cromático de gran riqueza visual.

La ráfaga exterior se abre en haces de luz flamígera que se entrelazan con motivos florales realizados con perlas en forma de pétalos, aportando dinamismo y vitalidad. Este lenguaje ornamental enlaza directamente con el repertorio vegetal del palio bordado por el taller de Joaquín Salcedo, que constituye una de las fuentes de inspiración esenciales del proyecto.

Símbolos y elementos de gran carga espiritual

El diseño incorpora la presencia de aves delicadamente distribuidas, tanto en el canasto, en las bases de los imperiales, como en la propia ráfaga. Estas figuras aladas representan espiritualidad, libertad y glorificación, reforzando el simbolismo del conjunto.

La composición alcanza su punto culminante en la parte superior con la inclusión de una Cruz de la Victoria, emblema del hermanamiento entre el Centro Asturiano y la Hermandad de la Milagrosa. Esta cruz se presenta en clave de joyería, enriquecida con circonitas, perlas, esmaltes policromos y pedrería en tonos vivos, con la alfa y la omega grabadas como recordatorio del símbolo universal del cristiano.

Una obra que une solemnidad y exuberancia

El proyecto busca un equilibrio entre la sobriedad regia de una presea mariana y la exuberancia ornamental propia del estilo otomano, alcanzando una síntesis que otorga singularidad a la obra. La futura corona no solo subrayará la realeza de María Santísima del Rosario, sino que establecerá un vínculo estético y espiritual con el patrimonio artístico de la Hermandad, enriqueciendo así el ajuar de la corporación nazarena.