Córdoba, ⭐ Portada

La Misa Estacional del XXV aniversario de La O en la Catedral de Córdoba al detalle

La Virgen de la O ha presidido, entronizada en su paso de palio, la Misa Estacional que la corporación cordobesa ha consagrado este sábado en la Santa Iglesia Catedral. Hace tan sólo unas horas, las inclemencias meteorológicas propiciaron que la Virgen tuviera que refugiarse en Puerta Nueva por la insistencia de la lluvia. Si bien la Junta de Gobierno de la corporación de vísperas, que preside Rafael González Quesada, había apostado con determinación por completar el traslado hasta la Santa Iglesia Catedral, la persistencia de las precipitaciones que han ganado en intensidad en las inmediaciones de Salesianos derivaron en la suspensión. Conviene subrayar la importante distancia que separa la parroquia de La Aurora, sede canónica de la cofradía, del templo mayor de la diócesis y la ausencia de posibles refugios a lo largo de buena parte del recorrido.

Un traslado en el que la Virgen ha estado acompañada por el Coro de Campanilleros de Santa María de la Esperanza de Huelva y que, a pesar de los condicionantes climatológicos, ha contado con un nutrido número de hermanos conformando un muy ordenado cortejo. Lo que no ha podido evitar la lluvia es que la Virgen se muestre bellísima, embriagadora, por su vestidor Antonio Villar Moreno, haciendo un guiño a la efemérides que la corporación de Fátima celebra, la bendición de la bellísima dolorosa de Antonio Bernal que tuvo lugar hace un cuarto de siglo, el 15 de diciembre de 1996. Con tal motivo, la Virgen ha lucido el manto verde bordado de la Virgen de la Paz y Esperanza con el cual se bendijo y una saya roja bordada que pertenece al ajuar de la Virgen de la Aurora de Cabra. Sobre sus sienes ha lucido una corona de plata también de la Dolorosa egabrense. Ha estrenado además un tocado de aplicación de Bruselas y un pañuelo del siglo XIX.

En el aire queda la procesión triunfal de regreso de la Virgen de la O del próximo domingo condicionada a que una evolución positiva en los pronósticos permitan que la bellísima dolorosa de Antonio Bernal se convierta en Reina absoluta del último fin de semana de octubre en Córdoba. En el caso de que la procesión extraordinaria se produzca, la Virgen, acompañada por la Banda de Música Villa de Osuna, saldrá al Patio de los Naranjos a las 19:45 y tras atravesar la Puerta de Santa Catalina, recorrerá un itinerario que discurrirá por Magistral González Francés, Cardenal Herrero, San Fernando, Diario Córdoba, Capitulares, San Pablo, Plaza de San Andrés, Realejo, Santa María de Gracia, Jesús del Calvario, Frailes, Plaza del Cristo de Gracia, Ronda del Marrubial, Sagunto, Cinco Caballeros, Avda. Carlos III, Avda. Blas Infante, Avda. Virgen de Fátima, Pza. Mahatma Gandhi, estando prevista la recogida para las 2:30 aproximadamente.

25 años reinando en Fátima

La Virgen de la O es obra del artista cordobés Antonio Bernal Redondo, realizada en madera de cedro en el año 1994. Se trata de una impresionante imagen de candelero para vestir, de cabeza completa con cabellera tallada, busto y manos, siendo ésta una de sus obras más personales, realizada directamente en la madera, y que posee los rasgos idealizados de la belleza de la mujer cordobesa en conjunción con un sereno dolor que le confiere una especial unción sagrada.

La imagen de bendijo el 15 de diciembre de 1994, en la parroquia de la Aurora. Una jornada que recuerda de un modo muy especial su actual hermano mayor, Rafael González, quien por aquel entonces tenía 12 años. González cuenta que se encontró con la bendición de la Virgen a través de un cartel anunciador ubicado en una frutería del barrio de Fátima una semana antes del acto.

«En mi mente del niño de 12 años pensaba que al año siguiente iba a salir en Semana Santa, sin tener la más remota idea de lo que era el grupo de la O y de cómo se fragua una cofradía». Así pasó esa semana, llena de los nervios previos a la bendición, a la que acudió con sus padres. La bellísima obra de Antonio Bernal estaba ataviada para este día tan especial con un terno cedido por la Hermandad de la Paz y Esperanza y ceñidas sus sienes con la corona de la Virgen de la Aurora de la localidad cordobesa de Cabra, siendo bendecida por el entonces obispo de Córdoba, José Antonio Infantes Florido.

El miércoles siguiente, tras la bendición, González acudió de nuevo a su encuentro, pero el encuentro fue completamente distinto: «se me cayó el alma a los pies al verla; la había visto de Reina, con ese manto, con esa saya, todo bordado, y pasé a verla en su altar, sin corona, con saya y manto liso. Me impactó de tal manera que le pregunté al entonces cura, D. Manuel, qué pasaba, explicándome que se estaba creando la Hermandad y que tenía su proceso». Tras esa conversación, al llegar a su casa, el jovencísimo González no dudó un momento en hablar con su familia para que todos se hicieran hermanos de la incipiente corporación. «Son recuerdos bonitos y más pensando en lo que costó que una parroquia dijera que sí para que llegara la Virgen».

Recuerdos de un hermano mayor que afronta con responsabilidad, orgullo e ilusión esta importante efemérides para la joven aunque curtida corporación cordobesa. Desde entonces, la corporación, que tiene ante sí importantísimos proyectos de índole patrimonial, ha vivido ya la presencia de la Reina de Fátima por su barrio el Sábado de Pasión, la llegada de Jesús de la Victoria en sus tres caídas, obra del propio Bernal y la aprobación «ad experimentum» de sus estatutos como Pro-Hermandad, como hitos esenciales de una corporación que mira con ilusión y fortaleza el futuro con el objetivo de incorporarse a la nómina de hermandades que cada luna de Nisán realizan estación de penitencia ante Su Divina Majestad en la Santa Iglesia Catedral.

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