Apenas restan sesenta y ocho días para la llegada de una nueva Semana Santa y, pese a la proximidad inexorable del calendario, el diseño definitivo de la nómina procesional continúa envuelto en un clima de provisionalidad, con numerosas incógnitas aún abiertas que reclaman diálogo, consenso y decisiones firmes. En el estado actual de las conversaciones, solo dos jornadas pueden considerarse plenamente cerradas, mientras que el resto permanece supeditado a negociaciones complejas, reajustes horarios de notable calado y determinaciones que todavía aguardan el refrendo oficial correspondiente.
Domingo de Ramos: un acuerdo inestable pendiente de ratificación
La jornada inaugural sigue concentrando buena parte de la atención cofrade. La Hermandad del Huerto ha vuelto a dejar constancia de su firme propósito de no cerrar el día, proponiendo como alternativa ocupar el primer lugar del orden procesional, una opción que busca aliviar tensiones horarias acumuladas en años precedentes. Esta iniciativa no obtuvo el respaldo de Las Penas de Santiago, que respondió articulando una contraoferta basada en adelantar su salida procesional a las 16:00 horas, quince minutos antes de lo habitual, lo que permitiría al Huerto, que saldría de su templo y buscaría directamente la Carrera Oficial, situarse inmediatamente detrás.
Este planteamiento implicaría un adelanto de cuarenta minutos en el inicio de la Carrera Oficial respecto a los horarios vigentes en 2025 y, además, traería aparejada una modificación sustancial en el itinerario de regreso de Las Penas, que renunciaría a atravesar el Compás de San Francisco -y a continuar por Huerto de San Pedro el Real, Maese Luis, Fernando Colón y Rodríguez Marín-, para descender por la Espartería y buscar la Corredera en su retorno a Santiago, con la finalidad de no condicionar el caminar de la Hermandad del Huerto, que iría detrás de la corporación de la calle del Sol precisamente hasta la Corredera, desde donde retornaría a su templo por la Plaza de las Cañas.
Pese a que esta fórmula parecía capaz de desactivar el conflicto y ofrecer una salida razonable para todas las partes, en los últimos días el acuerdo ha estado a punto de quebrarse, reabriendo un escenario de incertidumbre que obliga a esperar la confirmación oficial de la Agrupación de Cofradías, única instancia llamada a certificar cómo quedará finalmente configurado el Domingo de Ramos.
Lunes Santo: cierre casi completo a la espera de un compromiso clave
El Lunes Santo presenta un panorama sensiblemente más despejado, hasta el punto de encontrarse prácticamente definido, a falta únicamente de que la Hermandad de la Presentación al Pueblo de Cañero formalice un compromiso inequívoco de cumplimiento escrupuloso de los horarios, evitando cualquier desviación que pueda generar retrasos en cascada a lo largo de la jornada.
De alcanzarse este acuerdo, La Merced abriría el día, seguida de la corporación de Cañero, La Estrella, La Sentencia y, manteniendo una tradición ya consolidada, Vía Crucis y Remedio de Ánimas, que volverían a clausurar la nómina con la sobriedad y el rigor penitencial que caracterizan a las cofradías de negro.
Martes Santo: la Agonía mantiene la jornada en suspenso
El Martes Santo continúa instalado en una lógica de espera, sin que pueda darse por cerrado en estos momentos. Confirmado que la Hermandad de la Agonía realizará finalmente su salida desde el Santuario de la Fuensanta -los pasos lo harán desde el Pocito-, queda por concretar el itinerario por el que descubrirá la cofradía camino de la Santa Iglesia Catedral, una decisión que trasciende lo meramente logístico, ya que podría condicionar de forma directa los recorridos de ida de algunas de las cofradías que comparten la jornada, manteniendo así el día en una situación de provisionalidad estructural.
Miércoles Santo: la incógnita persistente de La Piedad de Palmeras
El Miércoles Santo sigue siendo objeto de ajustes y reconsideraciones, a pesar de que la Agrupación de Cofradías lo dio por cerrado hace ya varias semanas. La clave reside en el intento de encajar a la Hermandad de La Piedad de Palmeras en un orden que no penalice su regreso al templo de San Antonio María Claret a una hora excesivamente tardía, que la propia corporación sitúa en torno a las cuatro de la madrugada.
Este escenario resulta especialmente controvertido si se recuerda que una de las razones esgrimidas en su día para descartar la incorporación de la Hermandad de Cañero al Miércoles Santo fue precisamente evitar llegadas tan avanzadas a los templos. En este contexto, la opción más plausible que sigue sobre la mesa es que La Piedad transite en cuarto lugar por la Carrera Oficial, lo que evidencia que la jornada no puede considerarse cerrada al cien por cien, pese a los anuncios previos.
Jueves Santo: estabilidad y continuidad garantizadas
En contraste con las dudas que sobrevuelan otras jornadas, el Jueves Santo se erige como el día más sólido del conjunto, ofreciendo una imagen de estabilidad poco frecuente en el actual proceso de configuración. Salvo una sorpresa de envergadura, se reproducirán íntegramente el orden y los horarios de 2025, consolidando un esquema que ha demostrado su eficacia y que cuenta con un amplio respaldo entre las corporaciones implicadas.
Viernes Santo: horarios tardíos y propuestas sin consenso
El Viernes Santo permanece abierto y sometido a debate, especialmente por la tardía incorporación de las hermandades a la Carrera Oficial, una circunstancia que provoca regresos a los templos a horas innecesariamente avanzadas, prolongando el desenlace de la jornada más allá de lo razonable. Una solución de base pasaría por adelantar el inicio del recorrido común, permitiendo una racionalización global de los tiempos sin menoscabo del sentido litúrgico del día.
Si se mantuvieran los horarios de 2025, La Soledad sería la primera en acceder a la Carrera Oficial a las 20:10 horas, el horario más tardío de toda la Semana Santa para una primera entrada, mientras que el Santo Sepulcro lo haría a las 22:35. El origen de esta disfunción se encuentra en el horario de celebración de los Oficios en determinadas parroquias, que condiciona la salida procesional de las hermandades y, en consecuencia, su acceso a la Catedral.
Aunque el Cabildo ha dado luz verde a adelantar la entrada de las cofradías en el primer templo diocesano, la realidad es que las seis hermandades del día continúan trabajando sobre diversas propuestas sin que, hasta ahora, la Vocalía de Estación de Penitencia haya logrado articular una medida que concite un consenso pleno. En este contexto, una solución factible sería modificar el orden de la jornada, de manera que alguna de las hermandades no condicionadas por el horario de los Oficios fuese la primera en entrar en la Carrera Oficial, adelantando así el conjunto del día para todas las cofradías y evitando un desenlace excesivamente tardío que resta equilibrio y coherencia al Viernes Santo.
Domingo de Resurrección: normalidad sin fisuras
Por razones evidentes, el Domingo de Resurrección no presenta dificultad alguna, al contar únicamente con una cofradía en la calle, circunstancia que garantiza el normal desarrollo de la jornada y una clausura ordenada del ciclo procesional.
Un escenario provisional a la espera de decisiones definitivas
En cualquier caso, todas las configuraciones descritas deben entenderse como hipótesis de trabajo, abiertas a revisión y ajuste conforme avancen las conversaciones y se depuren los flecos aún pendientes. Será el transcurso paulatino de las próximas horas y semanas el que permita despejar definitivamente las incógnitas y conformar, con carácter oficial, la nómina de la próxima Semana Santa de Córdoba, llamada a equilibrar tradición, funcionalidad y sentido común.





