La O comienza a caminar hacia su quinto centenario

La hermandad de la O cumple hoy 451 años de la aprobación de sus primeras reglas, superando esa frontera simbólica de los cuatro siglos y medio y comenzando a avanzar hacia su quinto centenario. Una intensa historia enraizada en la más profunda esencia de la Sevilla cofrade que tiene su origen en el siglo XVI, cuando la calle Castilla contaba con un hospital con la advocación de Santa Brígida y las mártires trianeras San Justa y Rufina, que guardaba una iglesia. Allí se estableció una confraternidad para rendir culto a la Santísima Virgen bajo la advocación de la O.

Sus primeras procesiones de Semana Santa se celebraban el Jueves Santo. Los penitentes de sangre acompañaban a la Virgen y a la imagen de un Crucificado y llevaban túnicas de angeo con capirotes romos, escudo de la Virgen en el pecho, y disciplina con carretillas de plata. Los hermanos que no asistían a la procesión eran penados con el pego de un ducado.

Años más tarde hizo estación de penitencia en la mañana del Viernes Santo hasta 1752, cuando decidió trasladarla a la tarde del mismo día. En esta jornada procesionó desde 1758 hasta 1800, año en el que una tarde de septiembre la imagen del Señor salió en procesión de rogativa por la epidemia.

En 1807 volvió a efectuar su salida la tarde del Jueves Santo y en 1830 se incorporó a la madrugada para hacer por primera vez estación de penitencia a la Santa Iglesia Catedral. Así se desarrolló la salida de la hermandad trianera hasta que en 1845 tuvo que procesionar solo por las calles de Triana por el estado del puente. Un año más tarde volvió a la Catedral pero esta vez en la nómina del Viernes Santo.

El domingo 5 de junio de 1853 la Virgen gloriosa de la O salió de manera extraordinaria en una suntuosa procesión por las calles de Triana. El motivo de esta cita fue la visita de la infanta doña Luisa Fernanda de Borbón, quien regaló a la Imagen un hermoso vestido y manto. Esta Virgen volvió a salir extraordinariamente en noviembre de 1878.

En 1867 la cofradía regresó a la madrugada del Viernes Santo, llevando los nazarenos del señor túnicas blancas y antifaz morado. El XVIII fue un gran siglo para esta hermandad que gozaba de gran fervor y era conocida como una de las corporaciones más ricas de la ciudad.

El final del citado siglo concluyó con el estreno de las actuales túnicas de cola de raso morado romano, siguiendo los nazarenos del paso de la Virgen con las túnicas negras de cola hasta 1918. Mientras, los primeros años del nuevo siglo estuvo marcado por la procesión del Santo Entierro Magno en la que participó Nuestro Padre Jesús Nazareno en 1910 y 1920.

La década de los treinta fue trágica para esta hermandad. El Viernes Santo de 1934 la cofradía decide no salir por los desórdenes de la república y la poca seguridad de las calles, pero el peor capítulo llegó en 1936 cuando las hordas rojas destruyen las imágenes de Jesús Nazareno y la Virgen de la O dolorosa. El imaginero Castillo Lastrucci consigue restaurar la imagen del Señor. En cambio, la Dolorosa es irrecuperable y el propio artista decide tallar la actual imagen de la Virgen de la O, entregándola el Lunes Santo de 1937.

La Virgen de la O en la década de 1910

Otro terrible episodio se desarrolló en el regreso de la estación de penitencia de 1943 cuando un tranvía arrolló el paso de la Virgen, resultado la imagen indemne. Esa misma década, la cofradía vuelve al Jueves Santo por procesionar en el Santo Entierro Magno celebrado el Viernes Santo de 1948.

Un hecho importante de esta hermandad tuvo lugar el 30 de enero de 1965 cuando la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno fue trasladada a la calle Mosquera de Figuera con motivo de las Misiones Generales. En un almacén de dicha calle permaneció durante 15 días.

Los primeros años de los noventa tiene gran protagonismo Nuestro Padre Jesús Nazareno con la restauración a la que fue llevado a cabo por el profesor Arquillo en 1993 y con salida extraordinaria un año más tarde para presidir el Vía Crucis del Consejo.

Sin duda, el acontecimiento más importante de esta hermandad pudo tener lugar el 2 de junio 2007. La Virgen de la O fue Coronada Canónicamente en el Altozano por el Cardenal Arzobispo de Sevilla Fray Carlos Amigo Vallejo. Tres años más tarde, Nuestro Padre Jesús Nazareno presidió un Solemne Vía Crucis extraordinario para celebrar el 325 aniversario de la talla.

Finalmente, el acto más importante de la O de los últimos años tuvo lugar el año pasado. En el mes de octubre la Virgen salió de manera extraordinaria, como culminación de un intenso programa de actos que se desarrolló a lo largo de todo el año, para celebrar el 450 aniversario de la fundación de la hermandad. Desde aquél preciso instante, la hermandad de la O comenzó a caminar de manera inexorable, el lento pero ilusionante camino hacia su quinto centenario de historia. Una historia que es la historia de la Semana Santa de Sevilla.