La crónica | El Cristo de la Providencia trae la promesa de una nueva Semana Santa
De un año a otro las cofradías pueden transformar la situación, el escenario, por completo. Y el del Sábado de Pasión de 2026 en Córdoba ha sido muy diferente al del año precedente.
En lo meteorológico, no hubo amenaza de lluvia (y parece que en adelante tampoco la va a haber) y las cofradías de la gran Víspera han podido realizar sus estaciones de penitencia sin ese contratiempo. En el contenido, el día ha perdido a uno de sus baluartes, la Hermandad de la Presentación al Pueblo que se estrenará el Lunes Santo, pero ha ganado certezas que ya se intuían -se veían- como ha sucedido con la Hermandad de la O.
Entre tanto, en el Parque Figueroa sigue trabajando con tesón para que la Hermandad de las Lágrimas no cese en su empeño de evangelizar al barrio al que dio forma Rafael de La Hoz (seguro que le suena el arquitecto). De manera que el Cristo de las Lágrimas volvió a recorrer las calles de nombre marinero, comandado por un ilustre de lo mundo de los martillos, José Peña Somoza, El Americano. Además de contar con el acompañamiento de una banda en crecimiento, la Agrupación Musical Nuestro Padre Jesús de la Fe en su Sagrada Cena de Córdoba.
Y con la música, en este caso las cornetas, brilló especialmente la barriada de El Higuerón. Cuando la Banda de Cornetas y Tambores Nuestra Señora de la Salud de Córdoba entonó los primeros sones ya se sabía que se estaba ante algo especial, una de las mejores formaciones del género, que además se conjugó con la hermosa imagen del Nazareno de la Compasión y el buen hacer de la cuadrilla de costaleros de Álvaro Jiménez, para una cofradía, la de La Sangre, que no parece conocer limitaciones y sobreponerse a todas ellas.
Brotes verdes que también se han visto en la parroquia de La Consolación y en las calles del Arroyo del Moro, al paso del cortejo del grupo parroquial del Santísimo Cristo de las Almas en su Traslado al Sepulcro y Nuestra Señora de la Salud y Traspaso. A las impresionantes imágenes se suma o lo realza el buen hacer de Eduardo Capdevila y su cuadrilla de costaleros, que volvieron a dejar la impronta del trabajo bien hecho. La corporación ya tiene hermano mayor y sigue construyendo su futuro.
Y, si en Triana… La O como compuso Espinosa de los Monteros, en el barrio de Fátima reina La O, la Virgen, la cofradía, su creciente cortejo (este año ha doblado el número de nazarenos) y la alegría y el trabajo bien hecho que proyectan en cada salida procesional, que supera a la anterior. Lo hicieron en la Magna con la Virgen de Antonio Bernal y, este Sábado de Pasión, ha sido memorable su puesta en escena y, entre ella, la dimensión que está cobrando como capataz Enrique Garrido, quien ya es un referente y nos queda Semana Santa por delante para disfrutar de su trabajo.
La O ha reinado en el Sábado de Pasión de Córdoba, como también lo han hecho el resto de cofradías que van superando sus propios handicaps, para demostrar eso que dicen de que a Córdoba le queda una Semana Santa nueva por venir.
























































































