La Pro Hermandad de la O acaba de dar en la noche de este jueves un nuevo y trascendental paso camino de su futuro inmediato. La parroquia de Nuestra Señora de La Aurora ha sido testigo de la firma del contrato de la hechura de Nuestro Padre Jesús de la Victoria en sus Tres Caídas un acto esencial que determinará de manera decisiva el devenir histórico de una corporación que en los últimos tiempos ha retomado la senda del éxito con evidente empaque. El acto que ha sido dotado de la solemnidad que merece ha contado con la presencia del imaginero Antonio Bernal Redondo y el hermano Mayor de la corporación , Rafael González que han procedido a la firma del documento que vincula a las partes ante la mirada de María Santísima de la O «que ya espera la llegada de su Hijo».
Todo comenzó el pasado mes de marzo, cuando Gente de Paz adelantaba una noticia tan histórica como trascendental para la comunidad cofrade cordobesa, que parece estar inmersa en un aluvión de prometedoras novedades que hacen a la capital soñar con un ansiado futuro que cada vez más cercano. Ese mismo sentimiento es el que nos transmitía Rafael González Quesada, hermano mayor de la Pro-Hermandad de La O, a través de unas declaraciones a nuestro medio. Un hecho que se materializó apenas unos días después con motivo de la jornada que se vivía en el seno de la corporación establecida en el barrio de Fátima bajo la ilusionante premisa de tomar una vital determinación con relación a los tres bocetos presentados para poner forma y rostro al que próximamente será Nuestro Padre Jesús de la Victoria en sus Tres Caídas.
Aquél día, los miembros de la Pro-Hermandad se reunieron para celebrar un Cabildo Extraordinario que concluyó con la toma de una decisión que se debatía entre tres proyectos de altura entregados por tres imagineros de renombre: Antonio Bernal Redondo, Edwin González Solís y Juan Bautista Jiménez Rosa. Todos ellos pusieron a disposición de la corporación sus bocetos, para plasmar a Nuestro Padre Jesús de la Victoria en sus Tres Caídas desde tres perspectivas distintas. Tras valorar las alentadoras posibilidades, finalmente fue la de Bernal, que ha que concebido al Señor en la actitud de levantarse tras haber caído, la alternativa elegida por la Pro-Hermandad de la O. Surgía así una nueva oportunidad para el célebre imaginero para demostrar una vez más a su ciudad natal las razones que lo han llevado a ser el artista de prestigio que todos conocemos.
Por su parte, el por todos conocido escultor, siempre ha reconocido abiertamente una vocación latente en él desde una edad más que temprana, motivo por el que a la edad de 12 años la Escuela de Artes y Oficios donde aprendería Dibujo Técnico. Una trayectoria que le llevaría a trabajar en el Ministerio de Obras Públicas y más tarde en EMACSA como delineante, hecho que no satisfizo su deseo y que finalmente le condujo a convertirse en imaginero a sus 30 años de edad y con ello en el autor de una gran variedad de imágenes entre las que se incluyen los misterios de Jesús de las Penas y de Humildad y Paciencia de las hermandades de la Esperanza y la Paz respectivamente.
Cabe destacar, por supuesto, que fue también el propio Bernal el que gubiase la hermosa imagen de María Santísima de la O en el año 1994, plasmando en Ella los inconfundibles rasgos de la que es la mujer cordobesa por excelencia. Con la firma del contrato que ampara la ejecución de su futura obra, la ciudad de Córdoba y más en concreto la Pro-Hermandad de la O habrá dado otro nuevo paso con el que se cumplen el sueño de la corporación de Fátima y también el de la comunidad cofrade, que con tanta emoción está viviendo un nuevo renacimiento de su ya de por sí valiosa Semana Santa.





