Son dos de las nuevas hermandades que en los últimos tiempos han protagonizado algunos de los avances y proyectos más significativos en el corazón de la Córdoba Cofrade. Realidades y sueños que confluyen alrededor de dos corporaciones que han ido ocupando el lugar que les corresponde en el tratamiento de la actualidad cofrade, por realidades como la materialización del Santísimo Cristo de la Oración y Caridad, obra del imaginero pontanés Pedro García Velasco, que representa a un Cristo Crucificado aún vivo y con una impactante expresión en el rostro, en el momento de Conversión del Buen Ladrón, cuya hechura, así como del otro ladrón que comparte calvario con el Cristo es un proyecto que ya se halla en manos del propio García Velasco.
Por su parte, la hermandad de la O, está siendo noticia en los últimos meses en virtud de la decisión de acometer la hechura de su titular cristífero, cuya talla corresponderá al imaginero Antonio Bernal, según la decisión adoptada por el cabildo extraordinario de hermanos de la corporación de Fátima celebrado el pasado mes de marzo y que ahora, vuelve a marcarse una nueva ilusión en el horizonte de sus sueños, con la pretensión de que María Santísima de la O salga a la calle el próximo Sábado de Pasión bajo el palio que para Ella está diseñando Miguel Ortiz.
Ambas hermandades han sido protagonistas en esta calurosa mañana de octubre, por su presencia bajo el azul del cielo, en sendas salidas de dos de sus titulares bajo el cielo azul de la mañana. En Electromecánicas, la Virgen del Rosario ha peregrinado por los rincones del barrio en su tradicional procesión otoñal, acompañada una vez más por la Agrupación Musical Cristo de Gracia, en lo que ya se ha convertido en una vinculación inseparable, y un nutrido número de vecinos que han querido acompañar a la Madre de Dios en su caminar.
Antes, en la otra punta de Córdoba, la Virgen de La O, acompañada por el coro de la hermandad de la Estrella, ha concitado la mirada de fieles y hermanos durante el Rosario de la Aurora que ha recorrido las calles de su barrio, para visitar a sus vecinos y acaso anunciarles de primera mano, su presencia por sus calles la próxima primavera, en una jornada que volverá a pasar a la historia de las cofradías cordobesas. A ambas citas acudió nuestro compañero, Antonio Poyato, para dejar testimonio gráfico a través de su objetivo, materializado en este excelente reportaje de una intensa mañana cofrade a orillas del Guadalquivir.





