La Paz convoca un cabildo extraordinario para presentar el proyecto de nueva casa de hermandad

El próximo 24 de septiembre a las 9:30 horas y en la casa hermandad de la corporación capuchina, los hermanos de la Paz y Esperanza están citados para adoptar una decisión acerca de tres asuntos de enorme relevancia por cuanto pueden hipotecar su futuro inmediato, a medio y largo plazo. Una decisión que supondrá, qué duda cabe, un importante esfuerzo económico para las arcas de la hermandad.

Ese día, la junta de gobierno que preside el hermano mayor de la corporación capuchina, Enrique Aguilar Amil, someterá a la consideración y en su caso aprobación por parte de la asamblea de hermanos, máximo órgano de decisión de la hermandad, el proyecto definitivo de obras para reformar íntegramente la sede social de la cofradía de la Paz.

Además los hermanos deberán pronunciarse acerca del contrato de cesión de los inmuebles en uso por la hermandad por parte de la comunidad de hermanos menores capuchinos y la aprobación de la financiación para la realización de la obra, cuestión esencial para la estabilidad económica de una hermandad que se halla inmersa en nada más y nada menos que un proceso de coronación canónica, con el gasto que lleva aparejado y con una importante obra social que podría verse influida por este proyecto, uno de los puntos estrellas que Aguilar vendió a sus hermanos en las últimas elecciones. Cuestiones todas ellas de especial trascendencia que requerirán de la aprobación de los hermanos de la corporación, máxime teniendo en cuenta que unas nuevas elecciones se vislumbran en el horizonte de la hermandad.

Un proyecto que será presentado por el nuevo tesorero de la hermandad tras la llamativa dimisión presentada por su predecesor el pasado mes de junio, José Luis Lara González, que hizo efectiva su renuncia como responsable del área económica de la hermandad. Una renuncia que obedeció a diferencias y discrepancias en conceptos económicos y financieros existentes con el hermano mayor y con el resto de miembros de la Junta de Gobierno.

Lara, que aseguró entonces que la Hermandad se encuentra en una situación económica sólida, con un sistema contable actualizado y transparente que cumple escrupulosamente con todas las obligaciones fiscales tanto con el Derecho Canónico corno con la Agencia Tributaria, se marchó con la satisfacción del deber cumplido por haber dedicado todo su tiempo y esfuerzo en optimizar los recursos financieros y ayudar en todo lo posible a mejorar la Hermandad. Situación de estabilidad que podría verse afectada de manera decisiva en función de la decisión que adopten los hermanos de la Paz.