La Paz y Esperanza de Nueva Carteya recibe la Cuaresma ataviada de hebrea

La Virgen de la Paz y Esperanza de Nueva Carteya, la dulcísima dolorosa de Juan Jiménez y Pablo Porras, recibe la Cuaresma ataviada de hebrea por las manos de uno de sus autores, Juan Jiménez. Será la bellísima circunstancia singular de que esta es la única de las obras de Jiménez que él mismo viste fruto de la especialísima vinculación sentimental que el imaginero mantiene con esta dolorosa.

Para la ocasión la Virgen luce un terno de hebrea realizado por la propia madre de Jiménez, Antonia González Luque, que cuenta con un cíngulo hebraico de seda natural, adquirido por el maestro de Juan Jiménez, Francisco Romero Zafra, que ella misma enriqueció con galonerías doradas y flecos de canutillo y bellota.

Luce, además, un lame de seda antiguo como tocado y un pañuelo de grandes dimensiones de aplicación de Bruselas. Sobre sus sienes el aro de estrellas realizado por Daniel Porras Castro. Todo ello para componer un magnífico conjunto con el que sublimar la belleza de la Madre de Dios.