La primera gran cita cofrade del año siempre conduce a la mirada infinita del Señor, el mismísimo Dios que habita en la plaza de San Lorenzo para iluminar con su luz poderosa, particularmente necesaria en los tiempos de tribulación en la que nos hallamos, el camino de fieles y devotos hasta la orilla en la que gobierna el todopoderoso Creador.
Allí, en el corazón de la religiosidad popular de la ciudad de Sevilla, la Hermandad de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder consagra a su venerado Titular, Solemne Quinario del día 1 al 5 de enero de 2021, comenzando cada día a las 20h. en punto de la tarde con el rezo del Santo Rosario, ejercicio del Quinario y Santa Misa, predicada por Isacio Siguero Muñoz, Pbro. Párroco de San Sebastián. Secretario General y Canciller, Director del Departamento de Asuntos Jurídicos y Defensor del Vínculo en el Arzobispado de Sevilla. El día 6 de enero, festividad de la Epifanía del Señor, como manifestación de su Gran Poder, celebra esta Hermandad la Función Principal de Instituto, comenzando a las 19h. y pronunciando la homilía el Arzobispo de Sevilla Monseñor Juan José Asenjo Pelegrina.
Para esta primera cita del año el señor lucella la «túnica persa» una joya estrenada en 1908, que es realmente una interpretación del estilo Mudéjar llevada a cabo en el dibujo y el bordado por Juan Manuel Rodríguez Ojeda. La pieza presenta un bordado de guardilla, que toma elementos de la arquitectura y la ornamentación del Mudéjar, con el uso de lazos apuntados y trenzas como principal argumento. Éstos se repiten en el cuello y en las bocamangas. La obra fue donada por Dª Amparo Sánchez Arjona y originariamente se bordó en tisú con hilos de oro sobre seda morada, pero tras lucirla en la Madrugada de 1908 y 1909, en el año 1910 se impone la túnica lisa como iconografía del Señor más repetida desde entonces.
La túnica sobre tisú tampoco había sido especialmente entendida por los devotos y gobernantes de la Hermandad, siendo finalmente pasada a nuevo terciopelo morado según deseo testamentario del que fuera Hermano Mayor, Antonio Mejías, ocasión por la que vuelve a lucirla en la Semana Santa de 1920. La túnica persa está inexorablemente unida debido a la proliferación de documentos gráficos desde su creación a los cultos dedicados al Señor, primero su Novena y actualmente su Quinario. La aparición en la franja bordada de las letras alfa y omega del alfabeto griego, son todo un acierto añadido al universo simbólico de la Bendita Imagen y de las solemnidades que en el cambio de año se celebran como prólogo a la Epifanía del Señor.






