Sevilla, ⭐ Portada, 💚 El Rincón de la Memoria

La primitiva imagen de Nuestro Padre Jesús de la Presentación al Pueblo

Fue realizada por Esteban Domínguez

En 1868, la Junta Revolucionaria incautó la capilla donde permanecían los titulares de la Sangre de Cristo y la Virgen de la Encarnación. Comienza entonces la dispersión del patrimonio de esta trianera hermandad. Años más tarde, Joaquín Fernández Venegas, párroco de San Roque, solicita al Arzobispado la imagen de la Virgen de la Encarnación, que se encontraba depositada en Santa Ana, para que presidiera un retablo en la iglesia filial de San Benito.

Los intentos de reorganización son varios. En 1908 los hermanos pretendieron que se refundara bajo el título de Cristo de los Desamparados y Virgen de la Encarnación, pero las reglas no fueron aprobadas. Habrá que esperar hasta el 6 de junio de 1921, cunado el Cardenal Almaraz aprueba las nuevas reglas, añadiéndole el título de la Sagrada Presentación de Jesús al Pueblo y fijando como día de salida el Martes Santo.

El siguiente año hicieron estación de penitencia a la catedral con el Cristo de la Presentación al Pueblo y la Virgen de la Encarnación. La imagen del Señor fue tallada por Esteban Domínguez en 1920. Con unas dimensiones de 182x67x54 centímetros, fue ejecutada en madera de pino y policromada al óleo. Bajo la advocación de la Sangre, representaba un Ecce Homo erguido, y acudió al centro de la ciudad sobre unas andas que el Arzobispado les había cedido a los hermanos. El imaginero ya había comenzado a sonar en los círculos cofradieros años antes, pues era el autor de la talla de María Magdalena que acompañó de 1917 a 1924 al Cristo de la Fundación, de los Negritos. Pero Esteban Domínguez, nacido en 1902, era la primera vez que ejecutaba al titular de una hermandad.

Pero no estaría formando parte de esta durante muchos años. En 1928 la corporación radicada en la Calzada sale con el nuevo misterio de la Presentación al Pueblo, incluida la imagen del Señor, gubiada por Castillo Lastrucci. En aquella ocasión se estrenó el paso y los hábitos de los nazarenos, que son los que vemos hoy en día, con túnicas y capas blancas y antifaces de terciopelo de color morado. En cuanto a la dolorosa, sería dos años más tarde cuando saldría estrenando la totalidad de los enseres.

Un nuevo destino

Tras ser sustituido, el Cristo fue cedido a la parroquia de Santiago el Mayor, radicada en Villanueva del Río, donde recibe culto bajo la advocación de Cristo Redentor Cautivo. A lo largo de su historia ha sufrido varias restauraciones como la efectuada por Peláez del Espino en 1984. La última data de 2014, siendo efectuada por Pedro Manzano. En junio de ese mismo año la imagen fue retirada del culto, reencontrándose con los fieles el 15 de noviembre. Gracias al estudio realizado mediante TAC se encontraron 223 cortes axiales, 90 cortes sagitales y 63 cortes coronales revelando que el Cautivo se compone de más de 25 piezas de madera de diferentes escuadrías, ensambladas. El mismo restaurador manifestó en su día que el estado de la imagen no era óptimo, de ahí el tiempo que permaneció en el taller del restaurador. Además de partes donde se observaba la policromía perdida, también se observaron una fractura en el interior del pie izquierdo así como repintes en el rostro.

El nacimiento de una incipiente devoción

Una de las citas imprescindibles de la Cuaresma tiene lugar el primer viernes de Cuaresma. Conocido también como el Día de los Cautivos, en Villanueva del Río se citan cientos de fieles ante el Cautivo. La imagen es conocida más allá de la localidad, llegando devotos de otras zonas, como Alcolea del Río o Lora del Río. Pero también de puntos más alejados, como de la misma capital, atraídos por una creciente devoción que va en aumento. En besapié permanece durante la jornada, en el interior de una iglesia gótico mudéjar del siglo XIV, que es su casa desde que marchó de la Calzada.

El pueblo se vuelca también con el Cautivo el Jueves Santo, cuando es procesionado por las calles del municipio, acompañado por Nuestra Señora de los Dolores, obra anónima que va en un paso de palio con bambalinas realizadas por Dolores Arias Murillo en 1994.

Suscríbete

Introduce tu correo electrónico para recibir todas las novedades. 


Powered by WordPress Popup

Color de fondo
Redimensionar imagen