La procesión del Corpus Christi de Sevilla recuperará su recorrido histórico con el regreso por Placentines hacia la Catedral

El cortejo volverá a transitar por uno de los enclaves más emblemáticos del casco histórico antes de acceder al templo metropolitano por la Puerta de los Palos

La procesión del Corpus Christi de Sevilla recuperará en su próxima celebración una parte significativa de su recorrido histórico, incorporando una modificación en el tramo final del itinerario que devolverá al cortejo eucarístico uno de los pasajes urbanos de mayor singularidad estética y simbolismo patrimonial del entorno catedralicio. La decisión permitirá que la comitiva vuelva a discurrir por un enclave de honda raigambre dentro de la memoria visual de esta solemnidad, reforzando el diálogo entre tradición, ceremonial y paisaje monumental en una de las jornadas más representativas del calendario litúrgico sevillano.

El último tramo del itinerario recupera el paso por la estrechez de Placentines

La principal novedad se localizará en la parte final del recorrido procesional. Una vez que el cortejo complete su tránsito por la tradicional calle Francos, el itinerario no continuará conforme a disposiciones recientes, sino que avanzará directamente hacia la calle Placentines, recuperando así un trazado históricamente vinculado al discurrir del Corpus sevillano.

Esta modificación devolverá al conjunto de insignias, pasos y representaciones uno de los espacios más reconocibles del casco histórico, permitiendo contemplar nuevamente el paso de la procesión por la célebre “estrechez” de Placentines, un escenario urbano de singular fuerza visual donde la monumentalidad del entorno y la proximidad arquitectónica convierten el avance del cortejo en una estampa de marcada intensidad simbólica y estética.

El regreso a la Catedral se realizará por la Puerta de los Palos

Tras completar el tránsito por esta vía, el cortejo avanzará hacia la calle Cardenal Carlos Amigo Vallejo, desde donde se efectuará la entrada oficial a la Catedral de Sevilla a través de la Puerta de los Palos, recuperándose de este modo un esquema procesional que conecta con la tradición histórica de la festividad eucarística hispalense.

La recuperación de este itinerario no solo introduce una novedad organizativa, sino que refuerza el valor patrimonial de una celebración en la que la ciudad, el ceremonial litúrgico y el legado histórico se funden cada año en una de las manifestaciones públicas de fe más relevantes y reconocibles de Sevilla, devolviendo al Corpus un fragmento de esa geografía ceremonial que durante generaciones formó parte inseparable de su identidad.