La recaudación obtenida por la reserva de localidades en la Plaza Nueva se destinará íntegramente a la compra de alimentos para familias en situación de vulnerabilidad
La fe, el patrimonio y la solidaridad se dieron la mano en Lucena con motivo de la Procesión Magna Pasionista, celebrada el pasado 27 de septiembre. La cita, que convirtió la Plaza Nueva en el epicentro de la jornada, ha tenido ahora una prolongación de carácter benéfico: la Agrupación de Cofradías ha hecho entrega a Cáritas Parroquiales de Lucena de un total de 11.227,77 euros, cantidad procedente de la recaudación obtenida por la reserva de asientos instalados en dicho enclave.
Desde el inicio de la organización, la entidad cofrade anunció que los beneficios generados —una vez descontados los gastos de gestión— tendrían fines caritativos, reforzando así la vertiente social de una celebración que congregó a miles de personas y situó a Lucena en el mapa nacional del turismo cultural y religioso.
Una fe que se transforma en ayuda concreta
El presidente de la Agrupación de Cofradías, Antonio Díaz Serrano, expresó que «la Magna no solo ha sido una manifestación de fe y patrimonio, sino también de compromiso con quienes más lo necesitan. Este gesto refleja el espíritu cristiano y solidario que impregna a nuestras cofradías y a todo el pueblo de Lucena».
En la misma línea, el vicario episcopal de la Campiña y consiliario de la Agrupación, Jesús María Moriana Elvira, destacó que «la ayuda a los más desfavorecidos forma parte del mensaje esencial de este Año Jubilar. Que la Magna haya servido también para contribuir a la labor de Cáritas demuestra que la fe se traduce en obras y en esperanza para los que nos necesitan».
La Plaza Nueva, corazón de la solidaridad
Durante la celebración, la Plaza Nueva albergó 1.853 localidades, distribuidas en diez sectores, que fueron ocupadas por un público entregado y respetuoso. De aquellas entradas nació una recaudación que hoy se transforma en alimentos y recursos básicos para las familias atendidas por Cáritas.
El importe íntegro de la donación se destinará a la compra de alimentos y a la cobertura de otras necesidades esenciales, como medicamentos, gas butano o electricidad, de las personas acompañadas por las cinco sedes parroquiales de Cáritas en la ciudad: San Mateo Apóstol, Santiago Apóstol, Santo Domingo de Guzmán, Nuestra Señora del Carmen y Sagrada Familia.
Un pueblo volcado con su causa
La red de voluntarios de Cáritas Parroquiales desempeña un papel fundamental en la atención diaria a cientos de familias lucentinas, ofreciendo apoyo material y humano ante situaciones de dificultad. La Agrupación ha querido reconocer expresamente su colaboración desinteresada en el buen desarrollo de la Procesión Magna, así como la actitud ejemplar del público asistente.
El resultado de esta acción solidaria confirma que, más allá de su dimensión religiosa, la Magna Pasionista ha dejado en Lucena una profunda huella de generosidad colectiva, uniendo en un mismo gesto la devoción, el patrimonio y el compromiso con los más vulnerables.





