El imaginero revela la maqueta presentada a la Hermandad de la Estrella tras el anuncio de selección del proyecto de Navarro Arteaga
La decisión de la Hermandad de la Estrella de Hermandad de la Estrella de presentar a sus hermanos un único proyecto de misterio para la posible sustitución del grupo escultórico que acompaña a Nuestro Padre Jesús de las Penas ha comenzado a dejar ver algunas de las propuestas que participaron en el proceso de estudio interno. Entre ellas se encuentra la del imaginero Juan Bautista Jiménez, quien ha decidido compartir públicamente la maqueta que elaboró a petición de la propia corporación y que finalmente no ha sido la seleccionada para ser elevada a cabildo.
El escultor ha explicado que se trata de un trabajo desarrollado durante los últimos meses, período en el que ha concentrado sus esfuerzos en la elaboración de un estudio concebido para integrarse de forma armónica con la obra del escultor barroco José de Arce, autor de la imagen del Cristo de las Penas fechada en 1655. Según ha señalado, la intención fundamental del proyecto ha consistido en preservar el protagonismo absoluto de la imagen de Cristo, articulando el resto de figuras como un complemento narrativo y visual del episodio representado.
Una composición concebida para reforzar el protagonismo del Señor
De acuerdo con la explicación difundida por el propio imaginero, la propuesta se estructura en torno a una composición donde la imagen del Señor permanece como centro indiscutible de la escena, mientras las figuras secundarias generan una narrativa envolvente que favorece la interacción visual entre los personajes y, al mismo tiempo, busca incorporar simbólicamente al espectador dentro del acontecimiento evangélico.
La escena planteada se sitúa en el momento de los preparativos para la crucifixión, representando diversos episodios vinculados al relato evangélico previo a la muerte de Cristo. El propósito compositivo, según ha descrito el autor, persigue que el conjunto mantenga una lectura dinámica y coherente, sin desplazar la centralidad devocional de la talla del Señor.
Sayones, cruz, Titulus y soldados romanos articulan el desarrollo narrativo del conjunto
En primer término de la propuesta escultórica se dispone la imagen de Nuestro Padre Jesús de las Penas junto a un sayón que, en actitud de burla, le ofrece una vasija con vino y mirra, incorporando así uno de los elementos simbólicos asociados al relato de la Pasión.
En un segundo plano aparecen otros dos sayones inmersos en los preparativos materiales de la crucifixión. Uno de ellos ejecuta la perforación del Titulus ordenado por Pilato, mientras que otro, situado a sus espaldas, levanta la cruz destinada posteriormente a su colocación, generando un desarrollo visual ascendente dentro de la escena.
La parte posterior del misterio quedaría rematada por la presencia de dos soldados romanos, concebidos como cierre narrativo del conjunto escultórico, representados en el acto de jugarse las vestiduras de Cristo mediante un juego de dados dirigido visualmente hacia el pueblo, recurso con el que el proyecto aspiraba a intensificar la participación emocional del espectador dentro de la escena representada.
Una propuesta que no llegará al cabildo pero que evidencia el alcance del estudio patrimonial
La maqueta difundida por Juan Bautista Jiménez no formará parte de la decisión que próximamente deberán adoptar los hermanos de la Estrella, puesto que la corporación ha determinado elevar a consideración del Cabildo General una sola propuesta, correspondiente al proyecto firmado por José Antonio Navarro Arteaga. No obstante, la publicación de este estudio artístico permite conocer parte del alcance conceptual y patrimonial del proceso desarrollado por la hermandad durante los últimos meses, marcado por el análisis reservado de distintas alternativas para el futuro del misterio de Jesús de las Penas.













