La Hermandad de la Quinta Angustia de Córdoba ha anunciado la celebración de una solemne eucaristía de hermanos concebida como acción de gracias por el regreso de los contingentes de la Brigada Guzmán el Bueno X, desplegados en misiones internacionales. El acto tendrá lugar el próximo domingo 19 de abril a las 13:00 horas en la Iglesia de Nuestra Señora de la Merced, en una convocatoria que aúna dimensión espiritual, reconocimiento institucional y tradición cofrade.
Un acto litúrgico de profundo significado institucional y devocional
La ceremonia será presidida por el párroco y director espiritual de la corporación, Miguel Varona Villar, quien oficiará una misa marcada por el agradecimiento por el retorno seguro de los militares destinados en Líbano y Letonia. La celebración contará con la presencia del general al mando de la Brigada Guzmán el Bueno X, acompañado por jefes y oficiales que han formado parte de las misiones en el exterior, en un gesto que refuerza los lazos históricos entre la hermandad y la institución militar.
Asimismo, han sido convocadas autoridades religiosas, civiles y militares, subrayando el carácter institucional y representativo de la cita, que trasciende el ámbito estrictamente interno de la corporación.
El agradecimiento a la Virgen y la continuidad de una tradición arraigada
La eucaristía se concibe como una manifestación de gratitud a María Santísima de la Quinta Angustia, a quien la hermandad atribuye la protección dispensada a los integrantes de los distintos contingentes durante su permanencia en zona de operaciones. Este reconocimiento espiritual se materializará en un rito especialmente significativo: la retirada de las boinas de los contingentes depositadas a los pies de la Santísima Virgen, una práctica que se repite conforme a la tradición establecida.
Este gesto simbólico constituye una expresión visible del vínculo estrecho entre la hermandad y la Brigada Guzmán el Bueno X, relación que la corporación reafirma con orgullo y de la que declara sentirse especialmente satisfecha, consolidando así una conexión que combina fe, servicio y compromiso compartido.





