La residencia Gerón celebra la Semana Santa con un taller de torrijas para sus mayores

La residencia Gerón de Sevilla ha llevado el espíritu de la Semana Santa a sus instalaciones mediante una propuesta gastronómica que ha despertado tanto recuerdos como emociones entre sus residentes. La iniciativa, centrada en la repostería, ha permitido a las personas usuarias del centro involucrarse en la elaboración de uno de los dulces más tradicionales de estas fechas: las torrijas.

Tradición y memoria compartida

Bajo la supervisión del equipo de profesionales del centro, los residentes han disfrutado de una jornada de cocina en la que han podido revivir recetas familiares, intercambiar anécdotas y poner en práctica su destreza culinaria. La actividad no solo ha fomentado la participación activa, sino que también ha servido como puente entre la tradición gastronómica y la memoria afectiva de los mayores.

Para ampliar el alcance de esta experiencia, la residencia ha preparado un video tutorial, en el que los participantes muestran paso a paso la elaboración de las torrijas, con el objetivo de compartir esta tradición con familiares, amigos y la comunidad en general.

Una programación cultural y lúdica en Semana Santa

El taller de torrijas forma parte de un programa más amplio de actividades culturales y lúdicas que Gerón organiza para celebrar el final de la Cuaresma. Gracias a su ubicación en plena Carretera de Carmona, los residentes también han podido disfrutar de salidas a templos y contemplar el paso de cofradías que recorren las inmediaciones de la residencia, como las de San José Obrero o la Trinidad.

Atención centrada en la persona

Estas actividades se integran dentro del modelo de Atención Centrada en la Persona que la Fundación Gerón viene desarrollando en sus centros desde hace varios años. Este enfoque busca promover un envejecimiento activo, permitiendo que los residentes continúen realizando las actividades que formaban parte de su vida cotidiana antes de ingresar en la residencia. Así, además de talleres culinarios, los mayores pueden seguir practicando la costura, la lectura o la cocina, asegurando que su estancia no implique renunciar a su independencia o aficiones.

Con este tipo de iniciativas, la residencia Gerón combina tradición, bienestar y autonomía, mostrando cómo la celebración de la Semana Santa puede convertirse en un espacio de convivencia, aprendizaje y disfrute para las personas mayores.