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La salida extraordinaria del Gran Poder por el fin de la Guerra Civil

El 1 de abril de 1939, el general Francisco Franco dictaba el último parte de la Guerra Civil Española: «en el día de hoy, cautivo y desarmado el Ejército Rojo, han alcanzado las tropas nacionales sus últimos objetivos militares. La guerra ha terminado». La victoria del bando sublevado sobre el gobierno de la Segunda República tras dos años y ocho meses de conflicto dio paso a la imposición de la dictadura franquista, que perduraría hasta 1975. Un mes después de aquello, el miércoles día 3 de mayo, Nuestro Padre Jesús del Gran Poder llevó a cabo una salida extraordinaria hacia la Santa Iglesia Catedral. 

Tras la celebración de un triduo sacro de acción de gracias en el primer templo de Sevilla, el domingo 7 de mayo regresaba a la Parroquia de San Lorenzo la imagen de Jesús del Gran Poder, que lucía para la ocasión la túnica persa que Juan Manuel Rodríguez Ojeda bordara en 1908. Una de las estampas más conocidas de esta procesión extraordinaria es la que recoge el momento de la salida del paso desde el interior de la Catedral a través de la Puerta de San Miguel, donde los presentes saludan al Señor con el saludo franquista.

Abría el cortejo de la procesión el escuadrón y banda de cornetas de caballería del Cuerpo de la Guardia Civil, si bien el Simpecado de la cofradía iba acompañada por la banda del Ayuntamiento de Sevilla. Tras el paso de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder cerraba el cortejo el Regimiento de Infantería de Granada Nº 6 -posterior Soria 9- que reunía escuadra, banda de cornetas y tambores y la banda militar, siendo la única vez que el Señor de Sevilla ha procesionado con música.

La procesión se realizó a plena luz del día, algo impactante para los varios millares de personas que presenciaron la salida, algo que no volvería a ocurrir hasta el pasado año de 2016, cuando el Señor del Gran Poder volvió a visitar la Catedral con motivo del Año Jubilar de la Misericordia. La comitiva fue presidida por el general jefe del Ejercito Sur, Gonzalo Queipo de Llano; el general Ignacio de las Llanderas; el coronel del Cuerpo Jurídico y hermano mayor de la Macarena, Francisco Bohórquez; el coronel jefe del Estado Mayor, José Cuesta Monedero; y por el propio hermano mayor del Gran Poder, José Mejías y Asensio.

Una salida extraordinaria similar fue la que protagonizó la Virgen de la Esperanza Macarena el 11 de octubre de 1936, apenas unos meses tras el estallido del conflicto, realizada «en acción de gracias por la salvación de España». El cortejo salió desde la Iglesia de la Anunciación, donde la imagen había sido repuesta al culto tan sólo una semana antes, luciendo para tan destacada ocasión una saya de María Santísima del Mayor Dolor y Traspaso, bordada por Rodríguez Ojeda. Fue en esta salida cuando se entregó al Estado la corona de oro de la dolorosa ante las penurias que padecía el país, si bien posteriormente sería devuelta a la hermandad.

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