La localidad gaditana de Sanlúcar de Barrameda, donde el Guadalquivir llega para morir en el mar y hasta la brisa se vuelve diferente, ha sido testigo de la última gran obra de Nuria Barrera Bellido.
La Real e Ilustre Hermandad Sacramental y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de los Milagros, Nuestra Madre y Señora de las Penas, San Juan Evangelista, Santa María Magdalena y María Santísima del Rosario, conocida popularmente como Los Estudiantes, ha querido que, sea esta gran artista carmonense, quien plasme bajo sus pinceles, sus 75 años de historia, a las puertas de una nueva Cuaresma.»Los cielos cuentan la gloria de Dios, y el firmamento anuncia la obra de sus manos», con este título, Barrera ha bautizado a esta pintura con la que «busca reflejar la esencia, la devoción y la historia de esta querida corporación».
En una composición triangular, Barrera ha aunado la Imagen con la luz, la magia, el aroma de la propia localidad. Ha querido dejar patente la unión entre Hermandad y pueblo. De ahí ese carácter colorista, a través de la puesta de sol, donde la artista ha querido «reflexionar sobre la grandeza de Dios, su presencia en todo lo creado y nuestra propia mortalidad. Es un recordatorio de que debemos valorar cada día como un regalo divino y vivir en adoración al Creador». En cada trazo, Barrera ha subrayado que, «cada trazo, cada matiz de color y cada detalle han sido concebidos con el propósito de rendir homenaje a estos 75 años de fe, compromiso y tradición».
La escena de esta Hermandad que sale a la calle cada Miércoles Santo, «se apoya sobre el altar cerámico, basado en el existente en la propia Iglesia de Santo Domingo que yo de algún modo he interpretado para ajustarlo a la composición, apareciendo en él esa imagen pasada, escoltada por esos angelitos que portan las medallas de la Hermandad según las fechas, la antigua y la actual», ha expresado la autora.
Envolviendo al Santo Cristo y su luz, leemos EGO SUM PANIS VIVUS, en letras doradas, dado el carácter sacramental de la Hermandad, reforzando este título los racimos de ibas y las espigas que aparecen en el retablo cerámico. Esta Cofradía es «un testimonio vivo de la devoción sanluqueña que, generación tras generación, ha sabido mantener y engrandecer su legado.
Este cartel pretende ser un reflejo de ese legado, una imagen que evoque el recuerdo de quienes nos precedieron y el entusiasmo de quienes seguirán llevando en su corazón esta bendita hermandad». Nuria Barrera ha continuado invitando «a todos los hermanos, devotos y cofrades a sumarse a esta conmemoración especial, a vivir con intensidad este aniversario y a seguir caminando juntos en la fe, con la mirada puesta en el futuro, pero con el alma arraigada en la historia».
Nuria Barrera vuelve a demostrar que su sensibilidad y maestría no conocen límites, regalando para el mundo cofrade de la cartelería, obras tan llenas de fe y sentimiento como esta obra que se queda en la desembocadura de ese río que une a media Andalucía.






