Córdoba vivirá el 11 de octubre de 2025 una jornada de excepcional calado devocional con la celebración del Vía Crucis Magno de la Diócesis, un acto concebido para conmemorar la instauración del primer Vía Crucis de Occidente por el Beato Álvaro de Córdoba, que reunirá a buena parte de las imágenes cristíferas más representativas de la provincia, y algunas formaciones musicales de primer nivel. La Hermandad de la Sentencia ha confirmado su apuesta por la Banda de Cornetas y Tambores del Sol de Sevilla para tan histórica cita, apostándose por una de las grandes formaciones de Sevilla y del panorama de las cornetas y tambores de Andalucía.
La formación musical hispalense, no es ajena a la Semana Santa califal ni a la corporación de San Nicolás, toda vez que anteriormente ha acompañado al misterio de la Sentencia tanto el Lunes Santo como en el Vía-Crucis Magno celebrado en Córdoba en 2013, prolongándose la relación hasta 2016. De esta manera, se reeditará el binomio de aquella jornada histórica, que tan buen resultado dio anteriormente de la mano del inconfundible sello musical de la Banda del Sol.
Del colegio de Pajaritos a los sones del Plantinar: génesis, evolución y legado musical de la Banda de Nuestra Señora del Sol
En el Sevilla republicana de 1932, un grupo de fieles vinculados al colegio jesuita de la calle Pajaritos comenzó a rendir culto a la Virgen del Sol, germen devocional de una corporación que, tras una interrupción provocada por la Guerra Civil, resurgiría décadas después en la parroquia del barrio de Los Remedios. Fue en ese contexto donde Eusebio Álvarez-Osorio Rojas-Marcos fundó en 1975 la Banda de Cornetas y Tambores de Nuestra Señora del Sol, cuya trayectoria se consolidaría hasta constituirse en uno de los referentes sonoros del universo cofrade andaluz. El grupo de fieles que rodeaba esta iniciativa devocional se organizó como agrupación parroquial en 1986 y alcanzó su culmen canónico como hermandad de penitencia en 2006, estableciendo su sede en la iglesia de San Diego de Alcalá, en el corazón del barrio del Plantinar.
Inspirada en sus comienzos por la desaparecida Banda de la Policía Armada, la formación sevillana ha desempeñado un papel crucial en la recuperación de tradiciones sonoras perdidas en la ciudad. En 1986, devolvió a la vida la antiquísima costumbre de interpretar las Lágrimas de San Pedro desde la Giralda cada 29 de junio, una práctica documentada desde 1403 que no se había ejecutado desde 1961. Dos años más tarde, en 1988, la banda revivió los Gozos de la Inmaculada junto a la Hermandad del Silencio, y también prestó su colaboración en la reorganización de la Centuria Romana del Santo Entierro y en la revitalización del Bando Anunciador del Corpus Christi, manteniendo así vivas señas de identidad del acervo cultural sevillano.
Su proyección musical ha trascendido el ámbito local, participando en numerosos conciertos y concursos de bandas a nivel nacional, lo que ha contribuido a fortalecer su reputación como una de las formaciones más emblemáticas de su género. El rico legado discográfico de la Banda del Sol es testimonio de su constante evolución estilística y su compromiso con la excelencia sonora.
En 1985, editó su primer trabajo titulado Clásicos de la música cofrade I, al que siguió Marchas procesionales un año más tarde, en 1986. En 1989, vio la luz Clásicos de la música cofrade II, y en 1990, con motivo de su décimo quinto aniversario, publicó Sonidos de Sevilla. El disco Cuando la Semana Santa empieza, de 1992, abrió paso a una intensa producción discográfica que continuó con Sol en 1994 y con XX aniversario en 1995. En 1996 apareció Sol de Pasión, y en 1999, Sones de Sol, seguido de Bendición en 2003. Ya en el siglo XXI, lanzó Antología musical de Nuestra Señora del Sol en 2009, año en el que también presentó Por Sevilla siempre…. Su más reciente producción, En clave de Sol…, data de 2012, reafirmando el compromiso de la formación con la conservación y la difusión de la música procesional sevillana.





