La Sentencia muestra los primeros avances del futuro manto de Gracia y Amparo

Hace tan solo un semana que el conocido cofrade Fernando Morillo, la persona encargada por la Hermandad de la Sentencia para realizar el pollero sobre el que lucirá el nuevo manto de María Santísima de Gracia y Amparo, desvelaba en una conocida red social las primeras pruebas de colocación de la plantilla de papel del diseño del manto, sobre la maqueta de un pollero PAR.

Morillo explicaba que en la cola del manto hay 5 tirantas. Adicionalmente ha subrayado que se harán pruebas, sobre 3 y sobre 4 tirantas. De esta forma se podrá presentar de diferente forma el maravilloso diseño que está realizando el bordador Francisco Pérez Artés, uno de los referentes de este arte en la actualidad sobre diseño del prestigioso diseñador Rafael de Rueda. La pieza está previsto que esté culminada para la Semana Santa de 2020.

Apenas siete días después, la Corporación de San Nicolás ha dado un paso más en este sendero de ilusión en el que se hallan inmersos todos los cofrades de la Sentencia. Un sendero que materializa el sueño latente de que el manto para María Santísima de Gracia y Amparo, una de las joyas más esperadas de cuantas se han de incorporar al patrimonio colectivo de la Semana Santa de Córdoba en los próximos tiempos, pase del anhelo a la rotunda realidad. Una instantánea que evidencia lo que es una verdad incuestionable, que Francisco Pérez Artés es uno de los mejores y bordadores de cuantos existen en el actual panorama artístico cofrade, lo que dotará a la pieza de la calidad que sin duda merece la bellísima dolorosa de San Nicolás.

Fue el pasado martes 17 de enero, cuando se desveló el secreto mejor guardado por la corporación cordobesa en la Ermita de la Alegría el lugar elegido para la presentación en sociedad del diseño del futuro manto de salida para María Santísima de Gracia y Amparo. Una obra que se convertirá en uno de los grandes proyectos a medio plazo de la corporación de San Nicolás, sin lugar a dudas uno de los referentes indiscutibles en los últimos años de la Semana Santa de Córdoba en cuanto a su evolución humana y patrimonial.