La Hermandad de las Lágrimas del Parque Figueroa de Córdoba y la Banda Sinfónica de Dos Torres, también de la provincia cordobesa, anunciaron el pasado mes de febrero la renovación del acuerdo que vincula a ambas corporaciones de cara a este Sábado de Pasión, prolongando la relación que tuvo su primer fruto con la primera salida procesional de la hermosísima dolorosa que tallasen Juan Jiménez y Pablo Porras.
En virtud de aquél acuerdo, hoy la excelente formación musical dirigida por Joaquín Nevado, que cuenta con una plantilla de más de noventa músicos, volverá a pisar las calles cordobesas dejando el sello de su buen hacer musical tras el paso de la Virgen de las Lágrimas, tal y como hiciera en el que fue su estreno en la capital el pasado Sábado de Pasión de 2016. Cabe recordar que en 2017 la Cofradía del Parque Figueroa estrenará la indumentaria de nazareno para sus hermanos, en lo que comienza a ser una Hermandad a tener en cuenta de cara a su inclusión en la nómina de Cofradías de la Semana Santa cordobesa.
La primera salida del Santísimo Cristo de las Lágrimas en 2014, la bendición de María Santísima de las Penas en 2015 y la posterior salida procesional de la Dolorosa, el pasado Sábado de Pasión marcaron tres hitos fundamentales en la historia de una hermandad que mira con ilusión y esperanza el horizonte. Un horizonte al que deberá contribuir de manera decisiva su nuevo hermano mayor, Rafael Murillo, elegido para regir los destinos de la Corporación el pasado 18 de septiembre y de la mano de quien está dando pasos en pos de que ese sueño se halle un poco más al alcance de la mano.
Un sueño compartido por buena parte del pueblo de Córdoba ansioso por integrar en el universo cofrade de la ciudad de San Rafael a uno de los barrios tradicionalmente huérfanos de cofradías pero dotados de un potencial incuestionable que si todo avanza de la manera adecuada entremezclará su inconfundible aroma con el del incienso camino de la Catedral.





