La Soledad de San Buenaventura descarta una salida extraordinaria por el 175 aniversario de la Virgen

El Hermano Mayor lo confirma en el programa “Sentir Cofrade”, conducido por Manu Lamprea

El Hermano Mayor de la Hermandad de la Soledad de San Buenaventura, José Ramón Losada, ha confirmado que no se contempla la realización de una salida extraordinaria con motivo del 175 aniversario de la dolorosa, despejando así cualquier posibilidad de un acto de carácter externo ligado a esta efeméride. La afirmación se produjo durante su intervención en el programa Sentir Cofrade de PTV, conducido por Manu Lamprea, en el que se abordó el planteamiento conmemorativo de la hermandad.

Durante la entrevista, el dirigente cofrade dejó patente que la decisión responde a una línea clara y coherente dentro de la corporación, insistiendo en que este tipo de celebraciones no requieren necesariamente de manifestaciones extraordinarias en la calle. En este sentido, defendió que no consideran que una salida extraordinaria aporte valor al aniversario, apostando por una conmemoración más introspectiva y centrada en la identidad de la hermandad.

Una efeméride orientada a la reflexión interna y la vida de hermandad

La corporación ha optado por estructurar la celebración del 175 aniversario en torno a actos internos, cultos y propuestas culturales, con el propósito de fomentar entre los hermanos una toma de conciencia sobre la evolución histórica de la hermandad y el papel central de su titular mariana. Según explicó Losada, resulta fundamental comprender que durante gran parte de su trayectoria la corporación no fue de penitencia, lo que refuerza el valor del proceso que llevó a su configuración actual.

En este contexto, el Hermano Mayor puso el acento en el momento en que la devoción a la Virgen de la Soledad se incorporó a la vida de la hermandad, subrayando que ese hito constituye el verdadero núcleo sobre el que debe pivotar la conmemoración. La intención de la junta de gobierno es, por tanto, propiciar una vivencia más profunda y consciente del aniversario, alejada de planteamientos externos.

Asimismo, recordó que en 2006, cuando la hermandad celebró su 350 aniversario, tampoco se organizó una salida extraordinaria, reafirmando así una línea de actuación sostenida en el tiempo.

La Virgen de la Soledad, una imagen de profunda expresividad y evolución histórica

La Virgen de la Soledad, titular de la corporación, es una imagen de candelero para vestir realizada en 1851 por el imaginero Gabriel de Astorga y Miranda, hijo de Juan de Astorga. Se trata de una talla de notable expresividad, en la que la mirada elevada hacia el cielo, las cejas alzadas y la boca entreabierta configuran una imagen de intensa carga emocional, acorde con la advocación que representa.

Ejecutada en madera de cedro y policromada, fue bendecida el 11 de abril de 1851 en una función solemne, realizando su primera salida procesional al año siguiente. En sus orígenes, procesionaba de rodillas, manteniéndose esta disposición hasta 1954, cuando Sebastián Santos Rojas le incorporó un candelero para situarla erguida, además de intervenir en el cuello y dotarla de nuevas manos.

Posteriormente, en 1967, Manuel Domínguez Rodríguez llevó a cabo una nueva intervención, realizando el candelero actual y las manos que hoy presenta la imagen, consolidando así su configuración definitiva. La Virgen de la Soledad se erige, de este modo, no solo como eje devocional de la hermandad, sino también como un testimonio vivo de la evolución artística y patrimonial de la imaginería procesional.