La Virgen de Aguas Santas regresa a la Catedral de Sevilla con una réplica permanente en la Capilla Real

La entronización de la imagen, promovida por la hermandad de Villaverde del Río, simboliza el restablecimiento de un vínculo histórico y devocional con la ciudad

La Santa Iglesia Catedral Metropolitana de Sevilla acoge ya desde ayer sábado, 7 de junio, la presencia de la Virgen de Aguas Santas, patrona de Villaverde del Río y de Minas de Río Tinto, mediante la entronización solemne de una réplica de la venerada imagen que ha quedado expuesta de forma permanente en la Capilla Real. Con este gesto, la devoción mariana recupera un espacio simbólico en el corazón de la ciudad, restableciendo una vinculación histórica interrumpida hace siglos.

Durante la sabatina celebrada en la tarde del sábado, el Muy Ilustre Señor Deán del Cabildo Metropolitano recibió formalmente la talla, dando cumplimiento a la iniciativa promovida por la Hermandad de Aguas Santas, que ha trabajado intensamente en los últimos meses para recuperar la memoria de una devoción que antaño tuvo altar propio en el primer templo de la Archidiócesis. La ceremonia, celebrada ante la imagen de Nuestra Señora de los Reyes, patrona de Sevilla, estuvo revestida de una gran solemnidad y culminó con la entrega oficial de la imagen, que ya puede contemplarse en una de las vitrinas de la Capilla Real.

Una devoción con raíces profundas en la religiosidad sevillana

La presencia histórica de la Virgen de Aguas Santas en Sevilla está documentada ya en los siglos XVI y XVII, cuando los fieles de la ciudad la invocaban como intercesora ante epidemias, sequías y calamidades públicas. Su devoción estaba extendida más allá de su lugar de origen, y durante largo tiempo gozó de un altar propio en la Catedral, signo inequívoco de su relevancia espiritual.

Con esta entronización simbólica, la advocación retorna a su sede histórica, ahora en forma de réplica, pero con la firme intención de reavivar una piedad que fue patrimonio común de toda la ciudad. La imagen queda expuesta en una de las vitrinas del recinto catedralicio, a disposición de los fieles y devotos que acuden diariamente al primer templo hispalense.

Una iniciativa que enlaza pasado, presente y futuro

Desde la Hermandad de Aguas Santas se ha expresado una profunda gratitud hacia el Cabildo Catedralicio por su colaboración en este proyecto, que tiene por objeto honrar la memoria histórica de la Virgen y fortalecer su presencia espiritual en la capital. La Junta de Gobierno ha manifestado su deseo de que esta presencia permanente sirva para redescubrir la figura protectora de María en su advocación de Aguas Santas, especialmente en estos tiempos en los que tantos fieles buscan consuelo y esperanza.

“Que su bendita imagen vuelva a irradiar consuelo en el corazón de Sevilla, como lo hiciera en siglos pasados”, señalan desde la corporación, en la convicción de que este acto no solo repara una ausencia histórica, sino que abre una nueva etapa en la difusión de una devoción mariana profundamente arraigada en el alma del pueblo andaluz.

Con esta restitución simbólica, la Catedral de Sevilla se convierte de nuevo en santuario acogedor de una imagen cuya historia se entrelaza con la propia memoria espiritual de la ciudad, y que desde ahora vuelve a recibir cultos y veneración en el recinto más emblemático del orbe hispalense.