La imagen todavía puede contemplarse antes de volver a su ubicación habitual
Esta semana la comunidad carmelita del Santo Ángel recibía la imagen de la Virgen de la Candelaria. El pasado miércoles por la tarde podía volver a verse restaurada gracias a las labores llevadas a cabo por Julio Alcaraz. La talla, datada en el siglo XVIII, ofrece un nuevo aspecto tras la eliminación de los repintes y una limpieza que le ha devuelto el esplendor perdido. Los devotos pueden todavía apreciarla antes de que regrese a su vitrina, situada en un lateral del altar mayor.
La imagen ha sido sometida a un estudio radiográfico mediante TAC gracias al cual ha podido conocerse fue realizada en madera de cedro, compuesto mediante una estructura de embones. Los ojos son de cristal policromados, siendo la mascarilla hueca. No menos sorprendente ha sido averiguar el tipo de madera de las manos, en este caso de limonero, que presenta una mayor resistencia y durabilidad.










