Las altas temperaturas no fueron impedimento para que los jiennenses arroparan a su patrona. Desde primera hora de la mañana se sucedieron los actos y cultos en el céntrico barrio de San Ildefonso, como la misa presidida por el obispo Sebastián Chico Martínez por primera vez, que concluyeron con la salida después de la pandemia, de la venerada imagen, que en todo momento fue acompañada por la multitud.
Jornada festiva que al cae en sábado propició que los jiennenses estuvieran en la calle hasta altas horas. El termómetro, que no bajó de los 40º dio un respiro a última hora de la tarde, cuando a las siete y media las puertas de su sede canónica se abrieron de par en par. No faltaron las botellas de agua que se repartieron por el recorrido.
La patrona transitó por la calle Muñoz Garnica para tomar Ramón y Cajal y después Almenas. A las nueve de la noche dejó bellas estampas a su paso por la plaza de Santa María y frente al Ayuntamiento volvió a entonarse el himno de la ciudad. Después continuó por calle Campanas, Bernabé Soriano, Ignacio Figueroa, plaza de San Ildefonso, Teodoro Calvache, Capitán Aranda Baja, Reja de la Capilla y alcanzó la Basílica de San Ildefonso a continuación, poniendo el broche de oro a una procesión donde los devotos no cesaron en exclamar «¡Viva la Virgen! ¡Viva la patrona de Jaén!».
La Alcaldesa Mayor de la ciudad volvió a sentir el calor de los fieles, no faltando a su anual cita. A pesar de la pandemia, la devoción continúa intacta como volvió a demostrarse nuevamente.






