El patrimonio material de las distintas corporaciones que conforman el universo cofrade se nutre de piezas que fruto del esfuerzo colectivo de sus hermanos van paulatinamente enriqueciendo el caudal común de las hermandades que se transmite de generación en generación. Piezas que poco a poco van conformando la idiosincrasia personal e intransferible de cada una de nuestras cofradías.
Es el caso de una de las corporaciones de vísperas que se encuentra exactamente en la frontera de comenzar a celebrar el primer cuarto de siglo de existencia de su bellísima dolorosa, María Santísima de la O, la dulcísima dolorosa que crease el imaginero cordobés Antonio Bernal Redondo y que va a ser una de las protagonistas incuestionables del año en ciernes.
Y es que la Virgen de la parroquia de La Aurora, que está siendo agasajada por sus hermanos en forma de triduo consagrado en su honor, acaba de incorporar un nuevo elemento patrimonial a su ajuar. Se trata de una magnífica toca bordada diseñada por el conocido proyectista Miguel Ortiz Cabello, hermano de la corporación, que ha sido ejecutada en el taller de bordados de la corporación de vísperas y bendecida este mismo jueves.
Se trata de una toca sobremanto, la primera portada para la dolorosa de Fátima, que combina bordado en oro, galonería, tisú de oro, lentejulas, torzales, sedas, canutillos, piezas de plata, corales, etc, sobre malla y adaptados a un diseño de corte clásico a base de roleos y hojas en torno a una jarra central de azucenas rodeadas de estrellas.
Además, se han bendecido dos excelentes piezas de encaje de guipur sobre tul de seda del siglo XIX de siete metros de longitud, un encaje de bolillo y hojilla de oro de tres metros de longitud del siglo XIX para enmarcar el tocado, donados por un hermano y un manto de terciopelo de seda en color verde agua donado por un hermano. Todas estas piezas serán lucidas por la Virgen de la O, este viernes, durante la inauguración de su 25 aniversario.






