Galerias, Sevilla

La Virgen de la Victoria baña de deleite su regreso tras ser Coronada

A primera hora de la tarde había aroma de día grande en Sevilla. El inconfundible picor del sol primaveral de Semana Santa se imponía sobre el prematuro otoño de la ciudad. Eran las cuatro y media de la tarde y la Banda de Cornetas y Tambores de Las Cigarreras ponía sus sones para preceder a la Cruz de Guía del cortejo de la procesión gloriosa que salía a la calle a las 16.30 horas.

Foto Jesús Pérez

María Santísima de la Victoria ponía Sus Ojos en Sevilla a las 17.10 horas por primera vez Coronada. La salida fue un auténtico deleite, un trío de marchas completamente estudiado y fuera de folclores para marcar el sello de la Virgen de la Victoria. Sonaba en la Plaza Virgen de los Reyes ‘El Corpus’, frente a la Giralda ‘Nuestro Padre Jesús’ y en Alemanes ‘Saeta Gaditana’. El repertorio de la Coronación de la Virgen de la Victoria, medido y elegante, puede ser de lo más positivo de la Coronación.

El aire de la tarde del 13 de octubre era dieciochesco. Y así se mostraba en la Plaza de San Francisco. Edificios que no han cambiado desde el siglo XIX, un palio que tampoco, una Virgen que su belleza no entiende de tiempo y todo a los sones de ‘Virgen de las Aguas’ y la nueva maravilla de ‘Lágrimas del Cielo’. En el saludo al Ayuntamiento se vio a otra Virgen de la Victoria más alegre después de que sonora ‘Sevilla Cofradiera’ en la revirá a la Plaza Nueva. El palio afrontó su respiradero a la puerta del Consistorio Hispalense desde donde se tiró una petalá más tímida que la de otras coronaciones y dio una vuelta entera saludando al pueblo mientras se gustaba con ‘Coronación de la Macarena’ y ‘Cómo Tú Ninguna’.

Las calles de El Arenal concentró a numero público. Sobre todo en la Plaza de Molviedro y Castelar. Se hacía de noche en la Puerta del Arenal y la noche desplegaba sus encantos alrededor de la Capilla de Nuestra Señora del Rosario de la Hermandad de las Aguas. Bellos momentos ante numerosa gente. Llegaba con ‘Nuestra Señora de Guadalupe’ para marcharse con ‘Macarena’ de Cebrián. Frente al Hospital de la Santa Caridad y la calle Santander las fuerzas de seguridad mostraron un fuerte y desafortunado empeño de quitar a las personas que estaban viendo a la Virgen delante del paso, creando un alboroto innecesario a pesar de la magnífica fluidez por la que hasta entonces había discurrido toda la bulla con el mismo número de personas.

Tras dejar El Arenal con el trío final de ‘Pasa la Virgen Macarena’ llega al Paseo de las Delicias y el Puente de San Telmo que también se encuentra abarrotado. Aunque todas las personas que habían visto las últimas coronaciones sevillanas coincidían que el número de gente no era superior con el de las últimas salidas extraordinarias.

Ya en Los Remedios la Virgen mostró aromas de barrio. Sonaban marchas clásicas por Las Cigarreras ‘Nuestra Señora del Patrocinio’ o ‘Virgen de la Paz’. Fueron bonitos los momentos vividos en el Colegio de Santa Ana llegando con ‘Valle de Sevilla’ y en la Parroquia de los Remedios en torno a la salve cantada por su párroco. Aunque la emotividad del barrio se vivió con más empeño en la calle Virgen de la Victoria entrando al son de ‘Rocío’ y marchándose con una nueva petalá.

A las 12.30 horas llegaba a las puertas de la Fábrica de Tabacos con ‘Virgen del Valle’ seguida de ‘Soleá Dame la mano’ y poner el broche de oro final con ‘Amarguras’. Demostración de la elegancia y saber estar que ha intentado transmitir el paso de la Virgen en todo momento de la procesión. Siempre intentando ir con un paso ligero pero acompasado, encerrándose finalmente cuatro minutos antes de la una de la madrugada. Una Dolorosa que se ha coronado sin huir del clasicismo que la califica y que con todo su esplendor y virtudes ha conquistado el corazón de muchos sevillanos y cigarreros que hoy han escrito personalmente una nueva historia en el ramillete más emotivo del jardín de sus sentimientos.