La Hermandad de Nuestra Señora de las Nieves de Santa María la Blanca vivirá el próximo domingo, 1 de junio, una jornada de especial significación espiritual e histórica con motivo de la efeméride fundacional del convento de San José del Carmen, más conocido en Sevilla como el convento de las Teresas. La imagen de la Virgen será expuesta en devoto besamanos extraordinario en el interior del venerable cenobio fundado por Santa Teresa de Jesús, con quien la corporación mantiene profundos lazos devocionales.
Un homenaje a la huella teresiana en Sevilla
La celebración se inscribe dentro de los actos conmemorativos del 450 aniversario de la fundación del convento carmelita, que tuvo lugar en 1575 durante la estancia de la Santa abulense en la capital hispalense. Fue entonces cuando Teresa de Cepeda y Ahumada adquirió unas humildes casas para establecer la primera comunidad de carmelitas descalzas en Sevilla, trasladándose a su actual sede un año más tarde. El edificio conventual, tal como hoy se contempla, fue levantado entre 1615 y 1618, convirtiéndose en uno de los principales hitos del Carmelo teresiano en Andalucía.
Vínculo entre las Nieves y las carmelitas
No es casual la elección del templo para tan señalado acto. La Virgen de las Nieves procesiona cada octubre por las inmediaciones del convento y mantiene una vinculación centenaria con la comunidad de religiosas. Asimismo, Santa Teresa de Jesús ostenta la titularidad compartida en la corporación de la Puerta de la Carne, lo que refuerza aún más los vínculos espirituales entre ambas realidades.
Como antesala del besamanos, la Hermandad participará de forma corporativa en la solemne Eucaristía conmemorativa del aniversario, que se celebrará el jueves 29 de mayo en el propio convento. Un día más tarde, en la noche del sábado 31, la imagen será trasladada de forma reservada y sin cortejo público al interior del monasterio, donde permanecerá en veneración íntima durante la madrugada, exclusivamente para las monjas de clausura.
Jornada de veneración pública el domingo 1 de junio
A la mañana siguiente, la talla decimonónica de la Virgen amanecerá ya expuesta a la veneración pública en el interior del templo conventual, invitando a fieles y devotos a acudir durante toda la jornada a rendir pleitesía a la Señora en un enclave de excepcional belleza espiritual e histórica. La jornada comenzará con una misa de acción de gracias a las nueve de la mañana, presidida por el director espiritual de la Hermandad. Ya al mediodía, a la una, se celebrará el rezo del santo rosario, acto al que han sido convocadas las hermandades de la feligresía y devotos del barrio de Santa Cruz.
Finalmente, en la noche del mismo día 1, la Virgen será trasladada de forma discreta y sin público a su sede canónica, la parroquia de Santa María la Blanca, poniendo así fin a una jornada que marcará un hito en la historia reciente de la corporación letífica.
Una obra conmemorativa para la historia
Con ocasión de esta efeméride tan señalada, la Hermandad ha editado un cartel conmemorativo que sirve como memoria visual del acontecimiento. La obra, firmada por el joven artista Alejandro García, representa a la Virgen de las Nieves en un primer plano emotivo y delicado, luciendo en su pecho un corazón en cuyo centro figura el emblema de la orden carmelita, símbolo del profundo hermanamiento espiritual entre la corporación y las religiosas del convento de San José del Carmen.
El besamanos extraordinario de la Virgen de las Nieves se erige, así, en un hito de comunión entre historia, fe y arte, al amparo de la herencia teresiana que permanece viva en el corazón del antiguo barrio judío de Sevilla.






