Quien contemple la imagen de la Virgen de las Penas se sorprenderá al observar que la dolorosa luce una pieza que no forma parte de su ajuar. Se trata del manto azul de la Virgen de los Dolores, de la Orden de los Servitas de la localidad sevillana de Carmona.
Ante la petición de la junta de gobierno de la corporación viñera, el consejo de la Orden accedió, ofreciendo una pieza bordada en 1963 sobre terciopelo azul pavo por las Hijas de la Caridad en el Colegio del Salvador de Jerez de la Frontera y que en su origen sí formó parte del patrimonio de la hermandad gaditana.
Así pues, la dolorosa ofrece una estampa que tan solo recordarán los mayores del lugar, y que se recupera con motivo de la próxima coronación canónica de la imagen, anunciada por el obispo, Rafael Zornoza, en noviembre del pasado año. Será la quinta imagen que ostente este rango, por detrás de la Virgen del Rosario, la Virgen de la Palma, María Auxiliadora, la Virgen del Carmen y María Santísima de los Dolores, de Servitas.








