Con la llegada del periodo estival son muchas las dolorosa que son ataviadas con ropajes de color claro. El color de las vestimentas de las imágenes marianas suele estar sujeto al calendario litúrgico. Para los cultos y besamanos se le viste de Reina, en noviembre luce colores enlutados por la festividad de Todos los Santos, en diciembre de celeste o azul por la festividad de la Inmaculada Concepción, para la cuaresma se le viste de hebrea…
El color blanco simboliza la pureza y se la suelen ataviar con estos colores tras la Pascua de Resurrección, que se prolonga hasta época estival. Es habitual que en estos días las imágenes aparezcan vestidas de blanco como la Virgen de las Tristezas, titular de la Hermandad de la Vera Cruz, cosa que hacía mucho tiempo que no ocurría, luvciendo bellísima gracias al trabajo de la priostia y del vestidor Antonio Bejarano Ruiz que están extrayendo nuevos matices de esta dolorosa contemporánea de una calidad excepcional.
Los que se acerquen durante estos días a la Capilla del Dulce Nombre de Jesús, sede de la Hermandad de la Vera Cruz, donde tiene la Virgen Santísima de las Tristeza su altar neogótico, en la nave de la epístola recientemente restaurada, podrá presenciar la estampa única que protagoniza la Virgen de Illanes presentando su imagen más dulce y al mismo tiempo demostrando que el blanco puede ser también, el color de la Tristeza.





