La Virgen de los Dolores y del Rayo regresará a las calles del Campo de la Verdad el 28 de septiembre

El responsable de guiar a la cuadrilla será David Arce, reconocido como uno de los mejores capataces de la ciudad, y contará con el acompañamiento musical de la Banda del Saucejo

La Hermandad del Descendimiento de Córdoba prepara con meticuloso cuidado la salida procesional de la Virgen de los Dolores y del Rayo, que tendrá lugar el próximo domingo 28 de septiembre por las calles del Campo de la Verdad. Este acto, que será el maravilloso culmen de cultos externos alrededor de la imagen, emprendido este mismo domingo, con el rosario matutino que protagonizará la Virgen, conjuga devoción y tradición histórica, contará con la dirección de David Arce, reconocido como uno de los mejores capataces de la ciudad, y el acompañamiento musical de la Banda del Saucejo.

Recorrido y horarios de la procesión

La salida de la Virgen está programada a las 19:00 horas, iniciando su itinerario en el Paseo Cristo del Descendimiento y continuando por Avenida Diputación, Virgen del Rayo, Fray Pedro de Córdoba, Adalid, Tenerife, Doña Aldonza y Beato Henares. Desde este punto, el cortejo se dirigirá por Avenida de Cádiz, Burgos, Avenida Fray Albino, Bajada del Puente, Santo Cristo, Virrey Moya, Segunda de Miraflores, Fernández de Córdoba, Plaza de la Iglesia, Avenida Diputación, Paseo Cristo del Descendimiento, con entrada prevista a las 22:00 horas.

Historia y características de la Virgen de los Dolores y del Rayo

La Virgen de los Dolores y del Rayo es una dolorosa del siglo XVII de autor desconocido, vinculada en su origen a una cofradía de disciplinantes de la época. Su denominación de “Virgen del Rayo” proviene, según Ramírez de Arellano en Paseos por Córdoba, de haber sobrevivido ilesa a la caída de un rayo en la iglesia. La imagen, descrita como una dolorosa con encajes en las manos, flor en la toca, camisa, enaguas, perlas y pulseras, mantiene el testimonio de una devoción centenaria.

Desde principios del siglo XVII, se tiene constancia documental de que la Virgen realizaba estación de penitencia el Viernes Santo, posteriormente trasladada al Jueves Santo en el siglo XVIII. En aquella época, era llevada por disciplinantes sobre parihuelas y cubierta por un palio cuyos varales portaban los hermanos, en el marco de una hermandad modesta debido a la baja densidad de población de la barriada. La crisis cofrade del siglo XIX provocó su desaparición, como ocurrió con muchas otras hermandades cordobesas.

Siglo XX: recuperación de la tradición

Durante la primera década del siglo XX, en la ermita del Santo Cristo de Ánimas, se erigió la Hermandad de Nazarenos del Santo Cristo de Ánimas, Sagrado Descendimiento de Cristo Nuestro Señor y María Santísima del Rayo, antecedente directo de la actual corporación. Esta cofradía participó en la procesión oficial del Santo Entierro hasta su desaparición en 1919.

En 1937, se funda la Hermandad del Descendimiento, incorporando a su cortejo la Virgen del Rayo, que desde 1938 hasta 1960 acompañó al misterio del Descendimiento en su paso y altar de cultos. Posteriormente, sustituida por la Dolorosa de Ruiz Olmos, la Virgen fue conservada con cuidado en la sede de la hermandad, en espera de su retorno al desfile de penitencia. Esta decisión contó con la aprobación de los sucesivos párrocos: Antonio Gómez Aguilar, Bartolomé Menor Borrego y Enrique Albendín, hasta que José Luque Requerey determinó su permanencia en el templo parroquial a principios de la década de 1980.

Bajo su inspiración, se erigió una hermandad de gloria titulada Primitiva y Muy Antigua Hermandad y Cofradía Servita de Nuestra Señora de los Dolores y del Rayo, Sagrada Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo y Patriarca Bendito San José, oficialmente consolidada en 1987, aunque con una actividad fluctuante en años posteriores.

Retorno a la Hermandad del Descendimiento

Tras cuarenta años y la disolución de la hermandad de gloria, la Virgen del Rayo ha retornado a su antigua corporación como Imágen Letífica. El 24 de noviembre de 2019, mediante Junta General Extraordinaria, se aprobó su incorporación como Titular de Gloria de la Hermandad del Descendimiento, recuperando así su lugar en la devoción cordobesa cuatro décadas después de su partida.

Esta procesión del 28 de septiembre no solo representa un acontecimiento devocional y estético, sino también la continuidad histórica de una tradición que se remonta al siglo XVII, consolidando la memoria y la identidad cofrade del Campo de la Verdad.