La Hermandad de la Buena Muerte supervisa la restauración del manto de la Reina de los Mártires en el IAPH

La Hermandad de la Buena Muerte de Córdoba ha realizado una visita al Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH) para evaluar el estado de los trabajos de conservación y restauración del manto procesional de Nuestra Señora Reina de los Mártires, titular de la corporación. La comitiva estuvo encabezada por el Hermano Mayor, Joaquín de Velasco Porras, acompañado de miembros de la junta de gobierno de la hermandad, y fue recibida por el director general del IAPH, Juan José Primo Jurado, junto al equipo técnico del Centro de Intervención.

Una obra emblemática del bordado sacro andaluz

El manto, ejecutado entre 1950 y 1953 por los Talleres de Esperanza Elena Caro, bajo la firma “Sobrinos de José Caro”, constituye un referente del bordado religioso en Andalucía. La pieza, confeccionada en terciopelo rojo y ricamente bordada en oro fino, presenta una profusa decoración vegetal y simbología martirial, elementos que la erigen en una auténtica joya textil dentro del patrimonio cofrade.

Intervención y criterios técnicos

La restauración prevista contempla, entre otras actuaciones, la sustitución de la blonda exterior, deteriorada por el paso del tiempo. Esta labor será realizada por el reconocido bordador Alfonso Aguilar Aguilar, quien confeccionará una pieza fiel al diseño original. El manto será posteriormente integrado por el personal del IAPH siguiendo técnicas conservativas no invasivas, garantizando la preservación de la obra sin comprometer sus materiales originales.

La decisión de intervenir el manto responde tanto a su deterioro físico como a la voluntad de la hermandad de asegurar su conservación a largo plazo, preservando un bien de valor incalculable, tanto en el ámbito devocional como artístico.

Financiación y apoyo institucional

El coste de la restauración será cubierto con recursos propios de la corporación, complementados con aportaciones voluntarias de hermanos y devotos, beneficiándose estos de los incentivos fiscales contemplados en la Ley de Mecenazgo. Asimismo, la hermandad ha solicitado la inclusión del manto en el Programa de Restauración del Patrimonio Mueble Cofrade de la Diputación Provincial de Córdoba, lo que permitiría aliviar parte de la inversión necesaria.

Informe técnico y relevancia histórica

Una inspección previa, realizada en febrero por el equipo del IAPH, permitió elaborar un informe diagnóstico que definió los criterios de intervención. La jornada incluyó la participación de representantes de la hermandad y puso de relieve la importancia histórica y artística del manto, pieza que integra un conjunto patrimonial diseñado en los años cincuenta por Jesús Domínguez en la orfebrería y Esperanza Elena Caro en el bordado. Este conjunto, estrenado progresivamente entre 1951 y 1955, culminó con la primera salida procesional del palio en esa década considerada gloriosa para la cofradía.

Conservación del legado cofrade

Con la ejecución de esta restauración, la Hermandad de la Buena Muerte reafirma su compromiso con la conservación de su patrimonio, asegurando que una de las cumbres del bordado litúrgico andaluz permanezca intacta para las generaciones futuras. La recuperación del manto no solo devolverá su esplendor original a la Reina de los Mártires, sino que también enriquecerá la iconografía de la Madrugada cordobesa, esa noche en la que arte, silencio y devoción se entrelazan en un único acto de expresión espiritual.