Portada, Sevilla

La Virgen del Amparo se reencontró con Sevilla

La Imagen Letífica recorrió las calles de la feligresía acompañada por el Carmen de Salteras

La Virgen del Amparo procesionó en la tarde-noche del domingo 14 de noviembre por el barrio de la Magdalena sobre su portentoso paso.

La Señora portaba el magnífico manto de salida estrenada en 1851. La pieza destaca inicialmente por la belleza del terciopelo, descri­biendo su color como “blanco con ligero viso melado”. «El bor­dado, describe la propia corporación en su página web, tanto de la magnífica guardilla como del salpicado de distintas flores como rosas, dalias, tulipanes, pasionarias, etc., es muy digno de ser observado con atención, no sólo por el gusto de los dibujos y la inteligencia con que han sido ejecutados, sino por lo sobresa­liente del oro, que todo él es de lo más fino”. «No deja de admirar la calidad de la blonda de hilo dorado que guarnece el perímetro de la prenda». La obra fue además restaurada entre 2009 y 2010 por el borda­dor ecijano Emilio José Gómez Moreno.

La corporación escogio un itinerario con calles amplias como San Pablo o Pastor y Landero, lo cual permitió a la gran presencia de asistentes ver la procesión con normalidad.

Las marchas clásicas de la Semana Santa y las Glorias de María pusieron las notas musicales, interpretadas magistralmente por la Asociación Filarmónica Nuestra Señora del Carmen, de la sevillana localidad de Salteras.

La Virgen del Amparo, perfumada por flores blancas, puso el broche de oro a las Glorias sevillanas, sí bien quedan aún varias Imágenes Letíficas por salir a las calles de Sevilla hasta finales del mes de diciembre.