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El Respiradero, 馃挋 Opini贸n

La Virgen del Amparo y el viaje a otro siglo

Esta noche vi a la Virgen de Amparo. Desde entonces he perdido la noci贸n del tiempo entre las columnas de la Magdalena. Mi reloj se ha parado. La madrugada me confunde. Ignoro lo que pasa en el exterior. Un rostro se ha adue帽ado de mi pensamiento. Y temo que se apodere de mi coraz贸n.

El oto帽o entra帽a magia. La ciudad parece que ha sido absorbida por un lienzo del Bellas Artes. Todo transcurre a velocidad literaria. En las naves viejas de la Plaza de la Magdalena se amontonan hombres de cualquier edad. Trajes de abotonaduras doradas y chalecos sin mangas de Scalpers. Junto a ellos, mujeres de blusas estampadas y chaquetas negras. Todos comparten un mismo cord贸n dorado en el cuello.

De repente, suena un fuerte estr茅pito. El 贸rgano llena la inmensidad de la Parroquia. Voces de c谩mara se apoyan en el balc贸n del coro y una cruz dorada empieza a atravesar las bancas. El incienso llena el entorno. Los que han dejado llevarse por su olor han cerrado los ojos y una fuerte punzada ha entrado en sus pechos.

La voz del sacerdote recuerda a otro tiempo. Casulla de finos hilos de colores forman un jard铆n que queda atrapado en los moldurones dorados de la Sagrada C谩tedra. Es el terciopelo el que se apodera de los ac贸litos. Estudiantes en facultades centenarias y opositores que acaban de dejar la estampa de la Virgen en su escritorio. En el altar son los core贸grafos de una pieza de ballet. Movimientos llenos de naturales que es una ofrenda para la ceremonia.

La talla flamenca de la Virgen del Amparo es capaz de resaltar en la profundidad barroca del Retablo Mayor. Dos 谩ngeles se arrodillan ante Ella. La plata brilla con esmero. La disposici贸n de las velas es una scala coeli que asciende al ed茅n.

Mar铆a tiene una dulzura que transmite una paz interior. Nos ha hecho vibrar el coraz贸n para darles alas. Un 煤nico deseo tiene ahora el alma. Estar junto a Ella. Como el Ni帽o que no para de mirarla sin soltarse de su regazo.

Suena la plegaria de Joaqu铆n Turina. El tiempo se ha detenido. Quiz谩s haya ido para atr谩s. Qu茅 m谩s da. Cuando se llega a un hermoso y feliz momento se alcanza la eternidad. Y el Sant铆simo elev谩ndose ha atrapado los siglos en su forma.

La Virgen del Amparo ha dejado una caricia en los sentimientos m谩s profundos. Una abundant铆sima gracia de Esp铆ritu Divino, para que experimentando su felic铆simo Amparo alcancemos el alivio de la necesidad que padecemos. Esta pandemia que nos desgarra. Sin embargo, nos hemos sentido por primera vez seguros. Hemos llegado a un Refugio donde todas las penas del mundo se han convertido en rezos para la Virgen. Ante su mirada todo ha sido Consuelo. Su belleza viaja por los siglos hasta esta noche oscura del alma en que tan necesario ha sido estar Bajo Tu Amparo.

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