Este sábado, 11 de mayo, Montoro vivió una jornada memorable en el marco de los actos programados para celebrar la Coronación Pontificia de la Santísima Virgen del Carmen, un evento que marcó un hito en la devoción de la localidad. El día comenzó con una ceremonia solemne en la que la imagen carmelita fue trasladada en procesión desde su santuario hasta la Iglesia de San Juan de Letrán, en un acto cargado de simbolismo. Allí, la Virgen del Carmen fue recibida con gran reverencia por Nuestro Padre Jesús Nazareno, Regidor Perpetuo de Montoro, quien, desde su altar, le ofreció un cálido recibimiento que unió aún más los lazos entre las dos imágenes, profundamente veneradas en la ciudad.
La procesión prosiguió por las calles más antiguas y recoletas de Montoro, recorriendo rincones llenos de historia, hasta llegar a la Iglesia Parroquial de San Bartolomé. En este templo, la Virgen del Carmen fue colocada junto a la Santísima Virgen del Rosario, Patrona de la localidad, y al Apóstol San Bartolomé, Titular de la parroquia y patrón de la población. Este encuentro, que se extenderá durante toda la semana, ofreció a los fieles una visión única de las principales devociones montoreñas, que por unos días ocuparon el corazón de la ciudad, a la espera de la veneración de sus habitantes.

El miércoles 14 de mayo, un nuevo capítulo de esta historia de devoción comenzó a escribirse. La imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno y la Santísima Virgen del Carmen fueron trasladadas al Hospital de Jesús Nazareno, donde los enfermos y residentes del centro pudieron rendir homenaje a estas sagradas imágenes. Un gesto que unió, como es tradición, la fe de los fieles con los más necesitados, en un acto de profunda hermandad y caridad.
La semana culminará con la procesión hacia el Barrio del Retamar, prevista para el viernes 16 de mayo. Acompañados por el Imperio Romano, las imágenes cruzarán el Río Guadalquivir, en un momento de gran solemnidad y belleza, uniendo a los montoreños en una manifestación de fe que desbordará las calles de la ciudad. Finalmente, en la noche del sábado 17 de mayo, las dos imágenes regresarán a sus respectivos templos, poniendo fin a esta celebración que ha unido la historia, la devoción y el fervor de Montoro en una serie de actos únicos.





