La Virgen del Carmen deleita a una Triana entregada

Ni el calor disipó a las cientos de personas que acompañaron a la Imagen

Se presagiaba una jornada memorable en el arrabal trianero, y se cumplió con creces desde el mismo momento en que la Virgen atravesó el dintel de la Parroquia de la O.

Pasaba las siete y cuarto de la tarde cuando la Hermandad del Carmen del Puente trasladaba a su Virgen hasta el cercano Paseo de la O, con el fin de iniciar una procesión fluvial arropada por todo el barrio y parte de Sevilla, congregada en las orillas del río y en los puentes por los que pasó la comitiva.

Esplendida galería de la procesión fluvial de la Virgen por el Guadalquivir. Fotos: Antonio Rendón.

Destacó la ofrenda de la Comandancia, y la visita a los Círculos de Labradores y Mercantil, así como al Club Náutico.

Sobre las nueve de la noche regresaba al Paseo de la O, y tras desembarcar, Nuestra Señora del Carmen iniciaba su Procesión Terrestre minutos más tarde, acompañada igual que en su periplo fluvial, por la Banda de Música María Santísima de la Victoria (Las Cigarreras).

Un auténtico gentío rodeaba las andas de la Señora, que con un andar suave pero firme llegaba nuevamente a la calle Castilla, para pasar por el Altonazo y San Jacinto al anochecer, y saludar a la Hermandad de la Estrella al pasar por la capilla.

La corporación presentaba varios estrenos en la salida, destacando el juego de candelabros de guardabrisas elaborados por Orfebrería Gradit que escoltaban a la Reina del Carmelo en su paso.

La Flor del Carmelo en su paseo por las calles de Triana. Fotos: Alejandro Sigüenza.

A ritmo de marchas clásicas regresaba la Titular Mariana a la Parroquia de la O, tras bendecir otras dos de las calles más señeras de la feligresía, como son Pagés del Corro y Antillano Campos.