La Virgen del Rocío ya luce entronizada en su paso, con el terno de los Montpensier, a las puertas del Pentecostés de 2026

La devoción rociera comienza a adentrarse en uno de los periodos más intensos del calendario con la imagen de la Santísima Virgen del Rocío ya entronizada en su paso procesional, configurando una estampa de profunda solemnidad y enorme carga simbólica en los días previos a la celebración de un nuevo Pentecostés. La Madre y Patrona de Almonte aparece ya dispuesta para la próxima Romería, en una composición estética y patrimonial que concentra algunos de los elementos más significativos de su ajuar histórico.

Un exorno floral marcado por la buganvilla

La configuración ornamental del paso ha sido realizada mediante un exorno floral compuesto por flores de buganvilla, un trabajo ejecutado por Mamé de la Vega, responsable de la decoración que acompaña a la Virgen en esta nueva disposición cultual. La elección floral contribuye a reforzar la singularidad visual del conjunto en unos días de especial relevancia para la devoción rociera, en plena cuenta atrás hacia la Romería del Rocío de 2026.

La imagen mariana viste además el terno completo de los Montpensier, una de las piezas textiles más relevantes de su patrimonio devocional, recientemente restaurada en el Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH). La recuperación de este conjunto ha permitido devolver todo su esplendor a un ajuar de extraordinaria relevancia histórica y artística dentro del patrimonio vinculado a la Virgen del Rocío.

Este conjunto textil (manto, traje de la Virgen y dos túnicas del Niño) está confeccionado en tejido de tisú de plata sobredorada con bordados de hilos metálicos dorados y ornamentación de espejuelos, lentejuelas, cordoncillos de briscado y blonda metálica. Su autoría es anónima y se localiza cronológicamente en fecha anterior al año 1919, probablemente a finales del siglo XIX.

Un conjunto patrimonial de enorme simbolismo

La vestimenta se completa con el rostrillo de Muñoz y Pabón, así como con las ráfagas, los distintos atributos y la corona de la Coronación Canónica de la Virgen del Rocío, integrando un conjunto de gran riqueza estética y profunda significación devocional. Todos estos elementos configuran una imagen de especial solemnidad que realza la presencia de la Virgen en uno de los momentos más esperados por miles de fieles y peregrinos.

La nueva disposición de la Virgen del Rocío supone además el inicio simbólico de la fase decisiva previa a la Romería, una celebración que volverá a concentrar a hermandades y devotos en torno a la aldea almonteña durante la próxima festividad de Pentecostés. Con esta entronización, comienza oficialmente la cuenta atrás para una de las manifestaciones religiosas y populares más multitudinarias y representativas de Andalucía.

La imagen de la Virgen del Rocío vestida para la Romería vuelve así a convertirse en epicentro de la devoción rociera, ofreciendo una estampa de enorme fuerza emocional y patrimonial que marca el inicio del tiempo más esperado para el pueblo de Almonte y para el conjunto del universo rociero.