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El Rincón de la Memoria, Sevilla

La Virgen que llora en la Judería

Cerca de la antigua Puerta de la Carne, en pleno barrio de la judería sevillana, una desconocida dolorosa llora desde la capilla sacramental de la Iglesia de Santa María la Blanca. Se trata de Madre de Dios del Pópulo, titular de una extinta cofradía radicada en el templo. Se trata de una imagen realizada en pasta para la cabeza y en madera para las manos, de 1.45 metros de altura, siendo una obra anónima perteneciente a la primera mitad del siglo XVII. No obstante, el historiador y cofrade José Bermejo y Carballo atribuye la imagen a Pedro Nieto, aunque existen numerosas dudas al respecto.

Cejas alargadas y de rectilíneo trazado se incurvan en sus extremos para contraer levemente el ceño, con un rostro sobre el cual surcan cinco lágrimas, de las cuales ha perdido una. Sin embargo, la seña de esta dolorosa es la mirada profundamente baja, con unos labios unidos y diminutos que hace interiorizar la amargura de María. La advocación de Pópulo tiene procedencia romana, donde se difunde durante el siglo XII bajo el pontificado de Pascual II. No obstante, será a partir de 1626 cuando tenga arraigo en Sevilla bajo el patrocinio de los agustinos descalzos. Esta orden consagra en 1638 la nueva fábrica de su convento Casa Grande, situado en el Arenal, a tal advocación.

La Hermandad y Cofradía del Santísimo Sacramento, Ánimas del Purgatorio, Sagrado Lavatorio de Nuestro Señor Jesucristo, Santo Cristo del Mandato y Madre de Dios del Pópulo se funda a fines de 1598, realizando estación de penitencia en la tarde del Jueves Santo, si bien en algunas ocasiones tenía lugar el Viernes Santo. La dolorosa iba precedida por el paso de misterio del Lavatorio y el Crucifijo del Mandato. El primero se encuentra actualmente en paradero desconocido, mientras que el crucificado permanece junto a la Virgen del Pópulo y a San Juan Evangelista en la capilla sacramental del templo sevillano.

Ya en 1638 figura en el inventario de bienes de la corporación «un Palio todo de terciopelo negro con alamares y flueco de oro y una jarra bordada de lamé en medio», el cual era sostenido por «diez baras torneadas negras del Palio». El ajuar de la imagen también contemplaba un manto azul, una corona imperial de plata, una diadema de metal y una estrella de plata. Un nuevo memorial de bienes de 1650 se mencionan un jubón y una saya. Además, se indican igualmente unas manos, lo que lleva a pensar en un posible segundo juego de manos. Ya en 1652 se estrena nuevo manto de terciopelo negro.

Sin embargo, ya a mediados del siglo XVII comienza a sufrir una progresiva decadencia, efectuando la última salida procesional en 1662, lo que llevó a unirse con la otra corporación de la Iglesia de Santa María la Blanca: Sacramental y Ánimas, también entonces en estado de postración. Tal unión dio paso a un notable florecimiento durante la primera mitad del siglo XVIII, si bien no recuperando la estación de penitencia. Aunque no se sabe con exactitud la fecha de extinción, tiene lugar en la segunda mitad del siglo XIX.

Fuente: Las cofradías de Sevilla en el siglo de las crisis.

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