A la primera oportunidad que han tenido, han atacado a la yugular, como era de esperar. La Asociación de Vecinos de La Axerquía, afín al sector más orientado a la izquierda de la Federación Al-Zahara, ha remitido a los medios una nota pública en la que muestra su rechazo a la celebración de procesiones previstas en la ciudad de Córdoba el próximo mes de septiembre. Procesiones que según los datos aportados alcanzan la cifra de 64, un extremo que ha servido para que se pregunten a voz en grito si “¿Alguien ve esto normal? (…) con una previsión de 200.000 personas solo para la Magna, cifras desproporcionadas, abusivas, descontroladas, imprevisibles”.
“En los distintos artículos referentes a los ingentes eventos que se celebran por doquier en el casco histórico de Córdoba no se nombra en ningún momento al vecindario. Parecen que son inocuos a los derechos fundamentales de la ciudadanía como es el derecho al descanso, derecho a la integridad física y psíquica, a la seguridad, a la movilidad”, subraya el texto.
Intentando aparentar una asepsia que nadie se cree a estas alturas, el comunicado asegura que “en ningún momento estamos cuestionando, en este caso, el sentimiento religioso ni el profeso de una fe, no toleramos que nadie nos acuse de antireligiosos ni nada parecido, es más, muchos de nuestros socios y socias son personas creyentes que encuentran en las enseñanzas de Jesús una manera de entender el mundo y las relaciones humanas”.
Una asepsia que desaparece enfatizando que “las manifestaciones religiosas son una parte más de todo el tsunami constante que sufrimos en esta parte de la ciudad. Si estos fueran los únicos eventos que se desarrollaran en estas calles Patrimonio de la Humanidad daríamos gracias a Dios. En ello ya hemos hablado de Rio Mundi, la Noche Blanca, de los Rallys, de los conciertos con motivo de cualquier festividad, de la invasión del turismo y ocio de borrachera, etcétera”, concluye el texto que no hace sino reafirmar que la extrema izquierda ha retomado con fuerza su guerra contra la iglesia, los cristianos y las cofradías.





