Ante la inminente coronación canónica de Nuestra Señora de la Victoria, que tendrá lugar el próximo 13 de octubre, la hermandad de las Cigarreras continua las labores de conservación y mantenimiento de los enseres patrimoniales de la cofradía, centrándose, tras la conclusión de la Semana Santa de 2017, en el paso de palio de la dolorosa. De este modo, lo más destacable en este aspecto, de cara al próximo Jueves Santo, será la restauración del manto de salida de la Virgen de la Victoria, una pieza que elaborara Juan Manuel Rodríguez Ojeda entre 1895 y 1898.

Esta indumentaria presentaba varias patologías sufridas durante las estaciones de penitencia, como la caída de cera sobre la misma o el enganche a elementos de orfebrería del paso de palio, así como en traslados y lavados. La intervención, consistente en la limpieza del manto y en la reposición de hilatura en las zonas ya gastadas, está siendo llevada a cabo en los talleres ecijanos de Jesús Rosado Borja. No obstante, con miras al futuro se pretende realizar una restauración integral del mismo, consistente en el paso a nuevo soporte de terciopelo, consolidación de las piezas más afectadas y recomposición del diseño en sus dimensiones originales y ornamental.
Respecto a las labores de orfebrería, son varias las actuaciones que la corporación del Jueves Santo está llevando a cabo. Los respiraderos, ejecutados por Cristóbal Ortega en 1894, presentaban un deficiente estado de conservación, saneando en ellos los bastidores de maderas internos, reintegrando las piezas perdidas y plateando todo el conjunto. Además, también se ha procedido a la restauración de los paños de ornamentación renacentista que se extienden por la zona interior de los mismos, así como a la renovación sistema de sujeción al paso. Por otro lado, los candelabros de cola, realizados por Fernando Cruz Suárez entre 1954 y 1955, eran las piezas que se encontraban en peor estado de conservación, cuya restauración ha consistido en la elaboración de un armazón interno de la base y en el plateado de todo el conjunto. Tanto los respiraderos como los candelabros de cola están siendo intervenidos por Orfebrería Delgado López.

En cambio, las jarras, obra del mismo autor entre 1949 y 1950, han sido restauradas en Orfebrería Triana, cuya intervención se ha centrado en un nuevo sistema de agarre al paso y en el plateado de las piezas. Por último, en el mismo taller se han sustituido al completo las fijaciones de la candelería, pues poseía un sistema anticuado del que hoy día no existen repuestos, con lo que era complicada su colocación.

Por otro lado, la hermandad de las Cigarreras también ha llevado a cabo una profunda restauración de la corona de plata del siglo XVIII de la Virgen de la Victoria. En su limpieza y pulido, se ha podido constatar la mezcla de piezas en mate con otras brillantes, favoreciendo el juego de brillos en la propia presea. También se ha restaurado la diadema en metal plateado, una obra decimonónica de Cristóbal Ortega. Ambos trabajos han sido acometidos en el taller de Joaquín Ossorio.
Finalmente, el Jueves Santo de 2017, la hermandad sevillana estrenó una cruz alzada procesional con un crucificado de marfil, fruto de una donación. Esta pieza será enriquecida con una nueva manguilla bordada, un elemento tan característico antaño en las cruces parroquiales de los cortejos procesionales. Siguiendo descripciones de la primitiva pieza del siglo XVII, Jesús Rosado ha sido el encargado de realizar este elemento, cuyo estreno se prevé para la Función Principal de Instituto, que tendrá lugar el primer domingo de Cuaresma.





